[Especial]:Oscars 2019. El error de no transmitir todas las categorías a premiar


La decisión de no transmitir en televisión cuatro de las categorías más importantes de la noche se perfila como uno de los peores errores cometidos por los responsables de la Academia.

La entrega 91 de los Premios de la Academia se ha visto envuelta en una serie de decisiones que no han sido bien recibidas por la prensa ni por parte del público debido a lo que, en apariencia, representa un retroceso en la forma en que, se supone, galardona a lo mejor del séptimo arte y, para aumentar la llama de la controversia, se ha hecho oficial que varias de las categorías de esta entrega sean omitidas de la transmisión televisada de los próximos Oscars.

Si el anuncio de un premio para "La película más popular del año" o indicar que algunos ganadores serán nombrados durante los cortes comerciales, ahora la Academia confirmó que los que se lleven la codiciada estatuilla en ternas importantes dentro de la industria se revelarán únicamente en la transmisión vía internet de la ceremonia.

Las nominadas que no saldrán al aire, bajo la justificación de que se busca recuperar a un gran sector de la audiencia con una transmisión que se limite a tres horas, son: "Mejor Cinematografía", "Mejor Edición", "Mejor Maquillaje y Peinado" y "Mejor Cortometraje Live-Action".

Imagen vía: Esquire.
Estas categorías afectadas son -como se señaló- de gran valor no sólo para la contienda en sí, sino para la historia del cine en su totalidad debido a que premian logros a nivel narrativo y técnico que se reflejan, directamente, la evolución del séptimo arte a lo largo de su existencia. Por lo que la decisión de los ejecutivos de ABC, cadena responsable del evento, es un error que muchos han resaltado.

Si bien el brutal cambio parece tomado sin miras a las consecuencias, todo parece indicar que éste -junto con las otras modificaciones- son parte del descontento que la televisora mencionada tiene con la forma en la que la Academia maneja la ceremonia, puesto que distintas fuentes aseguran que la primera siente que el atractivo que se ha perdido tiene que ver, directamente, con su duración.

Lo cierto es que, si se compara con otros años, los puntos del rating de la entrega de los Oscars permanecen hasta la parte superior junto con el Super Bowl, y dicho ejemplo es usado para referenciar que tres horas de duración no es sinónimo de pérdidas.

Además, vale recordar que el tema a tratar es el cine como un todo y el  quitar de su transmisión un premio que destaca lo mejor en términos de iluminación, movimiento de cámara, la composición que ambas crean, así como todo lo que imágenes, sonido y edición hacen en conjunto; es absolutamente rídiculo, algo que cineastas como Guillermo del Toro (The Shape of Water) y Alfonso Cuarón (Roma) remarcaron con justa molestia e ironía.

Alterar de manera drástica la ceremonia de una premiación no representa algo negativo per se, pero si introducir una categoría cuya base está en lo recaudado en taquilla o prescindir de un conductor por corrección política tuvieron un impacto mediático que seguramente dañará la entrega, negarse a transmitir cuatro ternas -las cuales son de gran relevancia- sólo lastimará más un evento que ya tiene mucha cola que pisar.

Imagen vía: eCartelera.
Justificar que se trata de una forma para sobreponerse a la llegada de nuevas plataformas de difusión también es digno de analizarse y aunque se ha hecho de manera interesante, no deja de ser tedioso. Si la llegada del sonido y de la televisión ayudaron a que la industria cinematográfica alcanzara el punto en el que está hoy, pensar que otras innovaciones tecnológicas son una amenaza es poner un muro contra el cual el cine chocará de forma terrible.

Las cintas dejan huellas imborrables en la audiencia y la crítica, sus historias pueden acaparar miradas por horas, evocar sentimientos y sensaciones que alimentan a la imaginación y una de las fiestas más importantes para celebrar esa magia merece ser vista en su totalidad.



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