[Tardes de Netflix]: "Black Mirror: Bandersnatch". La tortura del libre albedrío.

"Black Mirror" regresa con un experimento en el que el espectador juega a tener la última palabra.

¿Qué ocurriría si cambiáramos las decisiones que tomamos en el pasado? ¿Nuestras vidas continuarían como lo hacen hasta ahora o habría un punto de inflexión agresivo que nos habría puesto en otro rumbo y con otros resultados? Bajo esta simple pero compleja noción para con la incertidumbre de lo que depara el futuro, "Black Mirror" aborda el punto desde su peculiar perspectiva.

Con un evento que sólo fue un rumor por algún tiempo y que se confirmó unas horas antes de su estreno, la popular serie creada por Charlie Brooker, regresó a las pantallas de Netflix para sorprender -como suele ser su costumbre- con "Bandersnatch" un episodio interactivo en el que, la ilusión del libre albedrío está en manos del televidente.

Si bien lo anterior no es nuevo, ya que su premisa se basa en las aventuras interactivas que pulularon en la primera generación de consolas de videojuegos, la novedad alrededor de la también denominada cinta de "Black Mirror", radica en aplicar las cualidades ya mencionadas en un momento histórico en el que se bombardea al espectador con enormes cantidades de información y que conlleva a un constante cuestionamiento para con la veracidad de lo que recibimos.

"Sólo eres una marioneta, no tienes control."

Imagen vía: Netflix.
A partir de lo mencionado, "Bandersnatch" le da al usuario un camino que se ramifica poco a poco a partir de decisiones simples que se le asignan al protagonista. Cuestiones comunes como la elección de su desayuno o de la música que le acompañará en el fondo, se convierten en elementos cinematográficos narrativos para con una historia que logra mantener la continuidad de sus secuencias, sin importar lo que se elija.

En lo que respecta a su argumento, el evento especial de la galardonada serie se ambienta en la década de 1980 y presenta a Stefan Butler (Fionn Whitehead), un joven programador que desea adaptar un libro de aventura interactivo al mundo de los videojuegos. Con todo un panorama de éxito en el horizonte, Butler se enfrentará a la presión que conlleva trabajar para cumplir su sueño a lo que dé lugar y, con ello, poco a poco caerá en una espiral demencial en la que nosotros, los espectadores, jugaremos un papel importante en lo que ocurrirá.

Además de una fotografía limpia que aprovecha juegos de iluminación, movimientos de cámara dinámicos -como tomas cerradas y ángulos en contrapicada, así como acercamientos en primer plano- y un soundtrack ad hoc con su tono, el episodio cuenta con características del Cyberpunk que pocas veces se han aprovechado en un canal de comunicación de doble vía, como el cuestionamiento relacionado a la influencia de la tecnología en la vida diaria, algo recurrente en la serie.

Lo anterior destaca no sólo en la ya señalada cualidad interactiva que caracteriza a la producción, sino en su discurso para con el deterioro de la mente ante la aparente falta de control en la vida como tal.

"Tantas opciones y no sabes cuál es la que quieres."

Imagen vía: Netflix.
Sin llegar a indagar en temas de índole religiosa o filosófica desde la postura del "ser", la historia de Stefan arroja al espectador la ilusión de control sobre el protagonista, con un conjunto de opciones que, a pesar de estar abiertas a una elección, terminan por conducirlo a una serie de finales que -para bien o para mal- impactan en éste al tomar una posición de poder.

En este sentido, la empatía para con el personaje principal pasa de ser pasiva a activa desde el primer instante y al igual que un juego, la responsabilidad sobre él se divide entre los realizadores y el televidente en un diálogo fluido y natural en el que el morbo y curiosidad son los ingredientes principales al momento de presionar un botón.

Sin embargo, para poder descifrar qué le depara al protagonista, más que una elección al azar o predeterminada que ayude a conducir la historia, es preciso preguntarse -como observador- si en verdad hay peso en las decisiones que se toman ¿Somos nosotros los que construimos la historia de Stefan o simplemente se muestra una simulación de la consecuencia que ocurriría si tuviésemos tal poder? ¿Cuán grande es la responsabilidad que compartimos con los creadores del episodio y hasta que punto, como ejercicio, asumimos ésta al formar parte del juego?

Imagen vía: Netflix.
Es así como "Bandersnatch", maravilla con su manera de conducirse, con un conjunto de cinco finales disponibles -y un sexto que requiere de una inmersión más profunda por parte del usuario- "Black Mirror" vuelve a carearnos con su crítica para con una sociedad consumista de tecnología; sin alegar que se trata de algo enteramente negativo, pone al espectador en una posición de poder que sirve para ejemplificar la deshumanización al momento de estar detrás de un monitor y jugar a ser dios con un par de opciones simplificadas que, al final, desatan una cadena de eventos con repercusiones severas.



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