Crítica: "Nace una Estrella". Una drama de amor que atina en sus acordes


Título: Nace una Estrella.
Título Original: A Star is Born.
Reparto: Lady Gaga, Bradley Cooper, Sam Elliot, Anthony Ramos, Dave Chappelle, Andrew Dice Clay.
Director: Bradley Cooper.
Calificación: 4/5 Estrellas.

Los dramas con tintes románticos suelen garantizar un cóctel de emociones que pueden derivar en proyectos que llevan los sentimientos a flor de piel o caer en una serie de clichés predictivos que sólo satisfacen a aquellos que atinan en anticiparse a lo que ocurrirá en pantalla. Sin embargo, también suelen existir ejemplos de este género que cumplen a cabalidad con lo prometido.

Lo anterior lleva a preguntarse cuán agradable es, para la audiencia, ver filmes de esta índole en la pantalla grande, pues al igual que las producciones de acción; los estudios suelen apostar por este tipo de historias en pos de mantener las historias de amor que tanto gustan en la memoria colectiva como uno de los estandartes de la industria.

Con base a lo dicho, llega el tercer remake de "Nace una Estrella", cinta que se inspira completamente del filme original de 1937 y que en esta ocasión es protagonizada por Bradley Cooper (Guardianes de la Galaxia Vol. 2) y Lady Gaga (Machete Kills), tras estar en desarrollo desde 2011, entonces con Clint Eastwood (Gran Torino) al frente.


Ambientada en la actualidad, la hoy sentenciada nos presenta a Jackson Maine (Cooper), un cantante que tras conocer a Ally (Lady Gaga) en un bar, la ayudará a perseguir sus sueños como artista mientras lucha contra su alcoholismo y las consecuencias de vivir en los excesos que acechan el entorno musical.

Con un Cooper en la silla de director en su primer largometraje, el filme cuenta con un ritmo sutil pero por ocasiones enredado. Tras un comienzo acelerado que parece tener prisa por llegar a su nudo, el proyecto se alenta poco a poco para profundizar en una trama que gira, en gran medida entorno a Ally y que en momentos se enfoca en la figura de Maine, algo que distorsiona el tono del proyecto e inclina la balanza entre una cinta romántica con toques cómicos y un drama profundo que apela a la emotividad de su premisa.

Sin embargo, es importante destacar el trabajo del actor en cuanto a la fotografía e iluminación. En este sentido, Cooper saca el máximo provecho -junto a Matthew Libatique (Venom)- de la lente al jugar con planos medios y acercamientos que sumergen al espectador dentro de la intimidad de los personajes, esto alimentado por una combinación de colores en los que se resaltan las emociones que evoca cada secuencia montada en una edición que resalta, principalmente por el uso atinado de sombras para avivar detalles importantes del desarrollo a seguir.


Por su parte, el mencionado interprete y Lady Gaga comparten una química que al principio puede sentirse forzada pero que se pule conforme avanza la historia, y muestra a ambos en puntos críticos dentro de sus carreras que sorprenden por la solidez de su desempeño. Con una Gaga convincente y que logra sostener el filme sin complicaciones y un Cooper que atina en complementarla a través de una actuación que lleva al equilibrio a un personaje crudo y desesperanzador con uno empático.

En lo que se refiere al soundtrack -otro elemento importante de la producción- se logra percibir un agregado que contribuye de forma positiva al desenvolvimiento del argumento. Conformado por canciones originales que corren por cuenta de sus protagonistas, la música lleva de la mano al espectador y atina en acentuar los puntos álgidos de la cinta.

Finalmente, en cuanto a su guión; el filme goza de altibajos. Como se mencionó, tanto su ritmo como su tono tardan en establecerse y en este sentido, la premisa que se presenta puede sentirse ligeramente apresurada durante su primer acto para estancarse en el segundo y despegar por completo en el tercero, algo que aletarga al argumento y crea una pequeña -casi imperceptible- confusión por saber si todo el proyecto está enfocado en sus personajes o en el mundo en el que están.


En conclusión, la hoy sentenciada es un ejercicio interesante dentro del género, uno que a pesar de tardar en hallar su identidad logra atrapar al espectador con personajes sólidos y un desenvolvimiento que progresa con naturalidad. Con momentos algo lentos y otros completamente acelerados, se trata de un excelente propuesta debido a su manufactura a nivel técnico y narrativo.

Cargada de emotividad, actuaciones fuertes -bien conducidas- y una fotografía que nutre muchísimo una premisa llena de sensaciones con las que es fácil identificarse, "Nace una Estrella" es un filme que deja un buen sabor de boca, con giros aterrizados de forma certera y que no exagera en la sensibilidad de la audiencia.

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