Crítica: "Colette: Liberación y Deseo". Una mirada al feminismo en el siglo XX


Título: Colette: Liberación y Deseo.
Título original: Colette.
Reparto: Keira Knightly, Dominic West, Eleanor Tomlinson, Denise Gough, Al Weaver, Aiysha Hart, Fiona Shaw.
Director: Wash Westmoreland.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

En incontables ocasiones, se ha mencionado que las cintas basadas en hechos reales resultan ser un arma de doble filo. Con la necesidad de evocar emociones en el espectador, este tipo de proyectos reinterpretan o exageran ciertos elementos con el fin de aumentar el dramatismo, algo que puede funcionar o dilapidar todo su argumento.

Si bien lo anterior es de por sí ya un reto, cuando la trama gira alrededor de la vida y obra de personajes históricos, las cosas se complican más puesto que se requiere de hallar un modo en que su protagonista empatice con la audiencia. Afortunadamente, cuando se toma a un escritor como pieza central; sus experiencias -cuando giran entorno a la tragedia y superación- parecen prestarse para estampar en la pantalla una historia funcional.

Lo recién señalado es una característica casi palpable de "Colette: Liberación y Deseo", filme que retrata la vida de la novelista francesa Sidonie-Gabrielle Colette. Con un notable interés en la carrera personal y literaria que la convirtió en una de las autoras más importantes de la literatura de principios del siglo pasado.


Ambientada, justamente a finales del siglo XIX e inicios del XX, la hoy sentenciada presenta a Colette (Keira Knightly) y a su esposo , el escritor Henry Gauthier-Villars (Dominic West). Volcada por completo en la profesión de su marido -conocido como Willy- la joven francesa comienza a explotar su habilidad con la pluma y la narración. Ante el poco reconocimiento que recibe, Colette buscará ser reconocida por los libros que ella ha creado pero que aparecen bajo el nombre de Willy.

Bajo la dirección de Wash Westmoreland (Siempre Alice), el proyecto goza de un desarrollo llamativo. Su manejo de la premisa principal atina en utilizar a la relación entre ambos protagonistas para destacar al máximo al personaje de Knightly (Orgullo y Prejuicio) y tomar a ésta como su eje de desenvolvimiento.

En este sentido, el trabajo de la actriz británica sorprende gracias a la manera natural con la que abraza a su papel. Con matices bien definidos, Knightly progresa con habilidad dentro de su rol y crece de forma sustancial junto con el apoyo del resto del elenco. Lo mismo aplica para West (300), quien entrega a un antagonista ambiguo -y a veces carismático- que no cae en la exageración al momento de retratar el machismo de la época y que, lamentablemente aún existe.


Así mismo, el resto del reparto -conformado principalmente por Eleanor Tomlinson (El Ilusionista), Denise Gough (Robin Hood) y Al Weaver (Sherlock)- contribuye en darle volumen a Colette, al representar distintos aspectos de su personalidad e intimidad que se alimentan, en gran medida, con diálogos y escenas por demás bien ejecutadas y fluidas.

Lo anterior, lleva directamente a su fotografía y guión, dos de sus elementos más importantes. Respecto a éstos, se puede señalar que la cinta cuenta con un manejo de cámara interesante en el que la lente del cinematógrafo Giles Nuttgens (Enemigo de Todos) juega con planos cerrados para representar los momentos de tensión y soledad que tienen los personajes, así como tomas abiertas en las que se explora la alienación dentro de un círculo social que enaltece la soberbia. Además de contar con una paleta de colores que disfruta de tonos cálidos y destellos turque por los cuales se crea una atmósfera creíble y realista.

Por su parte, las plumas de Richard Glatzer (Grief) y Rebecca Lenkiewicz (Ida) entregan una premisa sólida que examina el feminismo desde distintos aristas y profundiza en detalles importantes como la liberación sexual, emocional y el enorme peso que el machismo pasivo-agresivo ejerce sobre su protagonista para construir su historia.


Sin embargo, la hoy sentenciada cojea en su ritmo. Con saltos temporales y secuencias que parecen entrar a un clímax pero se frenan de golpe para continuar con la trama, el filme se torna lento y por momentos se percibe que se ha vuelto innecesariamente largo. A pesar de la fortaleza de su ya mencionado guión, existen subtramas que se bien podrían acortarse y otras que poco a poco se entrelazan con la principal y llegan a robar el foco de atención.

En conclusión, el filme es un ejercicio interesante dentro de las biopics, uno que dramatiza los elementos necesarios y no cae en la exageración de crear personajes unidimensionales para avanzar sin contratiempos. Sin embargo, su ritmo pausado puede llegar a cansar y hacer que haya momentos en los que la trama principal tambalee un poco.


Con protagonistas sólidos, un argumento interesante y una fotografía llamativa, "Colette: Liberación y Deseo" es un proyecto que empatiza con el espectador y explora varios ángulos del feminismo de un modo en el que cada uno de éstos se tratan con sustancial provecho. En definitiva, se trata de una cinta que debe verse, pues se saborea de principio a fin. 



No hay comentarios

No groserías, insultos o publicidades.

Con la tecnología de Blogger.