Crítica: "American Curious". Un diálogo íntimo de identidad sin fronteras


Título: American Curious.
Título original: American Curious.
Reparto: Ana Claudia Talancón, Jordan Belfi, Hugo Stiglitz, Laura de Ita, Isela Vega, Emilio Guerrero.
Director: Gabylú Lara.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

En los últimos años, el cine mexicano ha evolucionado de forma notable, no sólo de forma técnica sino también creativa. Los más recientes proyectos nacionales gozan de una hechura interesante a nivel narrativo con tramas que apelan a todo tipo de público y a una taquilla amplia para competir con producciones internacionales.

Además de ello, se ha resaltado al paisaje del país como un elemento importante de sus premisas, uno que poco a poco se aleja de ser un escenario repetitivo y lleno de clichés para mostrarlo vibrante y lleno de vida; y aunque el camino para acentuar esto es aún largo, cada vez son más los cineastas que buscan representar esto a nivel mundial.

De este modo y con una historia en la que la la Ciudad de México es un personaje importante, aterriza la hoy sentenciada, una cinta íntima que usa a la capital mexicana para contar un drama sencillo en su ejecución pero compleja en sustancia, en la que las barreras culturales desaparecen para que sus protagonistas se embarquen en un camino de autoexploración y descubrimiento personal, es así como aterriza: "American Curious".


Ambientada en la actualidad, la más reciente cinta de Gabylu Lara (Todos aquí son Putos), presenta a David Green (Jordan Belfi), un  standupero estadounidense que repentinamente recibe una casa como herencia en México. Con una crisis económica pisando sus talones, David decide vender la casa cuanto antes y regresar a su país, sin embargo todo cambia cuando conoce a Sol (Ana Claudia Talancón), con quien descubrirá grandes secretos sobre su pasado.

Con una fotografía de Taina Galis (Minerva), el filme juega con una paleta de colores completa, pasa de los tonos cálidos a los fríos de forma amena y sutil gracias a tomas amplias en las que la ciudad resalta y con ella, la gente que le da su inigualable esencia. Esto también se refuerza con paneos en los que el entorno adquiere volumen y, en ocasiones, se difumina para engullir a los personajes principales como si fuesen parte de una enorme pintura y no elementos ajenos a ésta.

Por su parte, las interpretaciones de Belfi (Grey's Anatomy) y Talancón (El Crimen del Padre Amaro) son otros puntos fuertes de la hoy sentenciada. Mientras que el primero ofrece a un personaje con altas y bajas emocionales que atina en mostrarse alienado ante un contexto social ajeno al suyo, la actriz mexicana logra formar un lazo entre éste y la audiencia, gracias a una química que se construye poco a poco y se aleja de estereotipos -que se tocan de forma discreta y ayudan a su relación- haciéndola creíble y natural.


En lo que se refiere al argumento mismo, Lara junto con Ricardo Aguado (Indigenous Identity and Democracy in Mexico), crean una premisa que se hila de forma lineal con pequeñas subtramas que ayudan a darle volumen y peso a ésta. Ambos hacen una historia pequeña y condensada que se enfoca en sus protagonistas y en el careo de ambos, principalmente del personaje de Belfi, con su identidad y sentido de trascendencia en la vida de otros.

No obstante, lo anterior también tiene un impacto contraproducente para su desarrollo. Con una clara influencia de su trabajo como documentalista, Gabylú Lara entrega una producción que por momentos pierde su ritmo y tono -aunque con atinados detalles humorísticos que no rompen con su perfil- debido a que en ocasiones desvía el rumbo en relación al género con el que desea trabajar y esto hace que el filme se sienta un poco disperso y canse al espectador.

Sin embargo, tal aspecto logra sortearse gracias a los puntos previamente mencionados, es decir: sus personajes y contexto. En este sentido, la hoy sentenciada logra envolver con una trama emotiva que no abusa de elementos que buscan empatizar con la audiencia de forma simple y superficial; algo que se acentúa a través de protagonistas complejos, relevantes y con peso para con la historia que cuenta.


En conclusión, la hoy sentenciada presenta un argumento sólido, uno que invita a reflexionar respecto a la necesidad de comprenderse a nivel personal y emocional, para demostrar que las diferencias culturales son meras construcciones sociales que se pueden complementar como si de un mestizaje intelectual se tratase.

Con una premisa interesante y que se ve nutrida por sus actores, "American Curious" es una propuesta personal de Lara, una que aborda de forma íntima para entablar un diálogo con el espectador y hablar sobre las relaciones familiares, la búsqueda de una identidad propia y de la ciudad como un catalizador importante para con un discurso que destaca al individuo como un ente que se enriquece de terceros. Sin dudas, se trata de una opción que deja un buen sabor de boca.

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