Crítica: "Avengers: Infinity War". El cierre que marca un futuro incierto


Título: Avengers: Infinity War.
Título Original: Homónimo.
Reparto: Robert Downey Jr., Tom Holland, Benedict Cumberbatch, Josh Brolin, Zoe Saldaña, Chris Hemsworth, Chris Evans, Chris Pratt, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Vin Diesel, Bradley Cooper.
Directores: Joe Russo, Anthony Russo.
Calificación: 4/5 Estrellas.

Ha pasado una década. Diez largos años de acompañar a Marvel en este viaje superheróico que comenzó con Robert Downey Jr. encarnando por primera vez al filántropo y millonario Tony Stark. Para los amantes de los cómics, ser testigos de la primera aparición del personaje en la pantalla grande con "Iron Man", era de entrada una noticia grande, principalmente porque la recepción de este proyecto determinaría el planteamiento de un nuevo universo cinematográfico compartido. Ahora, precisamente una década después, pocos se imaginaban que veríamos pelear codo a codo al Hombre de Hierro, Spider-Man y Dr. Strange, o a Capitán América, Hulk y Pantera Negra.

Si algo hemos de admirarle a Marvel (más allá de si eres seguidor de sus proyectos o no) es la capacidad que ha tenido de presentar paulatinamente a los personajes que hoy convergen en un mismo cauce, personajes que en su momento tuvieron su propia película, o su propio momento de protagonismo dentro de las tres fases del MCU. "Avengers: Infinity War" no se trata sólo de la tercera aparición grupal de nuestros superhéroes favoritos o de la decimonovena cinta dentro de la cronología del estudio, se trata también del gran y esperado inicio de un enfrentamiento que se ha ido construyendo por años, de una batalla emblemática de las viñetas que en los noventas, conmocionó a todo una generación de aficionados. El reto no era fácil.

Marvel encontró en Joe y Anthony Russo la simbiosis perfecta para traer a la vida este esperado cierre. Los hermanos que entraron al oasis de armaduras, invasiones y superpoderes a partir de "Capitán América y el Soldado del Invierno", vuelven a demostrar sus capacidades narrativas, llevando a buen puerto una guerra que, como ya mencionamos, representa uno de los retos fílmicos más complicados, no sólo por su manufactura, sino por la gran planeación que hubo detrás para siquiera ser concebida. Pero, ¿es "Avengers: Infinity War" la conclusión que todos estabamos esperando?.


La respuesta más certera a lo anterior sería que no, pero no por las razones que podrían asumir. La hoy sentenciada no es una conclusión, y por ende, no la podemos clasificar como tal. Contrario a lo anterior, se trata del inicio de un nuevo futuro. Los Russo han jugado bien sus cartas, han acomodado todos los naipes de su lado y nos han dejado sin opciones, sin más conjeturas. Aún hay un dejo de sabor agridulce que nos hace preguntarnos ¿qué sucederá ahora? ¿que sigue para la esperada cuarta fase del MCU?.

"Avengers: Infinity War" tiene todo lo que cualquier cinéfilo podría exigir de una película de este calibre: diálogos inteligentes, efectos visuales impactantes, química entre el reparto, comedia, drama, acción, nostalgia, pero sobre todo, un antagonista con la suficiente solidez y estructura narrativa como para lograr, por primera vez, que verdaderamente nos preocupemos por el destino de nuestros personajes favoritos. No más juegos, Thanos ha llegado. Y así, con una secuencia inicial tajante, se le deja claro al espectador que esta vez, no se trata de un juego sin consecuencias.

Estructurar un guión que tiene prácticamente a todos los superhéroes principales que hemos ido conociendo a lo largo de esta década, ciertamente no fue tarea sencilla, y aunque los hermanos Russo encontraron una excelente justificación para trasladarnos entre las diferentes agrupaciones, el ritmo es el principal afectado dentro de este cosmos. Para el segundo acto, la hoy sentenciada pisa el freno y se muestra neutral un buen rato, tomándose su tiempo para encaminar un cierre de proporciones titánicas, que si mis cálculos no me fallan, se trata seguramente del compendio de secuencias más costosas del MCU. Un cierre que curiosamente también marca un inicio.


Visualmente sería injusto reprochar. El avance tecnológico dentro y fuera de la ficción nos permite sumergirnos en una vaivén de emociones audiovisuales que se reflejan en todos los sentidos: trajes con nanotecnología, planetas en destrucción, una nave gigante entrando a nuestra atmósfera, las mismas gemas del infinito, y por supuesto el contemplar en todo su esplendor a Thanos. Y es que la hoy sentenciada nos permite ahondar en el pasado del gran titán, entender (e incluso justificar) su cometido. Aplauso aparte para el magnífico Josh Brolin, que aún con motion capture, nos permite ser testigos de su capacidad histrónica.

El resto del reparto ya lo conocemos, y ya nos es familiar. La química entre ellos funciona, y si bien no todos pueden compartir pantalla al mismo tenor, sí tenemos tres flancos importantes por los cuales era imperativo tener a los Vengadores separados. No hay un protagonista definido más allá del poderoso titán, la situación así como el desarrollo del enfrentamiento, va logrando una sinapsis entre los mismos personajes. Todos en pantalla teniendo una misión, un papel importante que desempeñar en la gran Guerra del Infinito y así mismo, una gran responsabilidad que también puede jugarles en contra.


Sensorialmente la Guerra del Infinito es toda una experiencia. Hasta donde recuerdo, no son muchas las obras cinematográficas que hayan hecho uso de lugar donde habitan todos los astros tan majestuosamente (más allá de Star Wars y Star Trek cuyo desarrollo es por completo astronómico). Y podríamos seguir debrayando en descripciones y elogios, sin embargo, lo que se debe hacer con las experiencias (a priori con las más gozosas como el presente caso) es vivirlas.

"Avengers: Infinity War" es un proyecto entretenido y ambicioso que cubre ciertamente las expectativas que se han generado a través de tantos años, no obstante, su trayecto se muestra atropellado por un ritmo decadente que se acelera hacia el final. Nuestros heróes favoritos están en el limbo, como nosotros, caminando por una cuerda floja sin saber qué nos depara en la fase cuatro de la franquicia. Un sentimiento que, al menos para un servidor, no se había experimentado antes dentro de todo este universo fílmico.


No hay comentarios

No groserías, insultos o publicidades.

Con la tecnología de Blogger.