Crítica: "Todo el Dinero del Mundo". Todo y todos tienen un precio


Título: Todo el Dinero del Mundo.
Título original: All the Money in the World.
Reparto: Christopher Plummer, Mark Wahlberg, Michelle Williams, Charlie Plummer, Romain Duris.
Director: Ridley Scott.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

Las cintas enfocadas en las calamidades y desgracias que pasa una familia cuando uno de sus miembros desaparece, suelen seguir un ritmo y tempo dramático que puede derivar en elementos que son fáciles de reconocer: el desarrollo de personajes que tiran hacia extremos emocionales, un guión que lentamente se hace de lo necesario para construir tensión y el nerviosismo que acompaña a éste para mantener a los espectadores al borde del asiento.

Sin embargo, al momento de inspirarse en historias reales que -por beneficio al atractivo para con el público- han pasado al papel con sus respectivos cambios para ajustarse a la narrativa literaria, muchos de las características señaladas son modificadas y gran parte del drama, real o ficticio, se intensifica o pierde.

A partir de lo anterior y de una premisa que parece respetar su fuente inmediata, es decir: una novela, aterriza la más reciente producción de Ridley Scott (Alien), misma que llamó la atención a finales del año pasado debido a su súbito cambio de protagonista y al hecho de que esto llevó a filmar todas las escenas de éste en poco tiempo. Lo recién mencionado le ha valido una nominación al Oscar a "Todo el Dinero del Mundo", la hoy sentenciada.


Basada en "Painfully Rich: The Outrageous Fortunes and Misfortunes of the Heirs of J. Paul Getty" de John Pearson, la cinta narra el secuestro real de Jean Paul Getty III (Charlie Plummer) y el intento por parte de su madre, Gail (Michelle Williams) por recibir ayuda de su suegro, Jean Paul Getty (Christopher Plummer), quien a pesar de tener una enorme fortuna -que lo posicionó como el hombre más rico del mundo- se niega a pagar el rescate de su nieto. Con el tiempo en su contra, Gail y el consejero de Getty, Mr. Chace (Mark Wahlberg), intentarán hacer todo lo posible para que el joven pueda volver a salvo.

Con un guión de David Scarpa (El Día que la Tierra se detuvo), la cinta posee una trama tan larga como el nombre de la novela en la que parte y juega con un ritmo pausado que podría alejar a algunos. Ambientada a principios de la década de 1970, el filme juega con flashbacks y una línea narrativa principal que se toma su tiempo para explicar con lujo de detalle todo lo que concierne a sus personajes, aspecto que podría cansar a aquellos que buscan un thriller veloz y ágil.

A pesar de ello, vale destacar el hecho de que, en sí, el filme atina en crear personajes interesantes que pueden parecer unidimensionales pero que son atractivos gracias a la excelente interpretación de los actores que dan vida, en especial el personaje de Christopher Plummer (La Novicia Rebelde), quien se posiciona como el mejor elemento de la hoy sentenciada.


Siendo el aspecto que más llama la atención, Plummer -quien sustituyó a Kevin Spacey (House of Cards) tras su despido por los problemas que enfrenta- entrega a un hombre ambicioso, sin escrúpulos y que se lleva las palmas no sólo por la poderosa presencia que irradia al estar en cuadro, sino por lograr todo esto en sólo un par de semanas y como recurso de último momento, por lo cual su intervención es por demás enigmática y deja un buen sabor de boca.

Respecto al resto de su elenco, tanto Wahlberg (Ted) como Williams (Manchester junto al Mar), logran interpretaciones sólidas y que sirven para darle volumen al personaje de Plummer, gracias al modo en que manejan sus papeles y los matices que ofrecen. Por su parte, Romain Duris (Mood Indigo) se convierte en uno de los elementos más relevantes y atractivos de la hoy sentenciada, gracias a la química que comparte con Charlie Plummer (King Jack), aspecto que despierta el interés por parte de la audiencia.

En lo que refiere a la dirección, Scott logra rehacer la gran parte de su cinta en poco tiempo -por las razones mencionadas párrafos arriba- y consigue que estos reshoots no se sientan atropellados, fuera de lugar o inconsistentes. Además de ello, brinda un juego de cámara junto a Dariusz Wolski (Misión Rescate) en el que las tomas, paneos y ángulos crean una sensación de apatía y sordidez que son endulzados por una paleta de colores predominantemente fríos que, a su vez, se engalanan con una iluminación tenue para agregar sobriedad a cada escena.


Sin embargo, como se señaló, el gran problema de la hoy sentenciada es su ritmo pausado; el cual se siente pesado y lento. Si bien esto es un aspecto necesario para desenvolver la trama, existen saltos en los que todo parece indicar que la proyección de emociones y tono subirán sustancialmente pero no alcanzan su máximo potencial y esto podría desanimar al grado de sentir que el filme dura demasiado.

En conclusión, la cinta es un excelente ejercicio a nivel técnico. Un logro actoral y en fotografía que vale la pena si se los proyectos que crecen poco a poco llaman su atención. A pesar de contar con una premisa interesante y un desarrollo que se sostiene constante, el tiempo y los constantes desvíos que tiene para explicarse terminan por minar la intensidad que un thriller usualmente promete.


Con personajes atractivos, excelentes interpretaciones y pequeños momentos llamativos que sirven como puntos de inflexión, "Todo el Dinero del Mundo" requiere de paciencia para poderla disfrutar plenamente y saborear los sutiles mensajes alrededor de la moralidad que existe para con el dinero y la familia. Sin embargo, vale la pena por el simple hecho de ver a Plummer adueñarse de un personaje que, originalmente, no fue pensado para él.


No hay comentarios

No groserías, insultos o publicidades.

Con la tecnología de Blogger.