[Tardes de Netflix]: "The Punisher". Una historia de sangre y venganza en Marvel



La violencia siempre ha sido un recurso principal dentro del mundo del entretenimiento y los cómics no son ajenos a este tipo de elemento para contar sus historias. Sin embargo -y conforme el género se fortalece y populariza más en la pantalla grande- las premisas con personajes agresivos, tramas oscuras y aspectos alejados del estereotipo de heroísmo, son cada vez más recurrentes. Y, quizás, el ejemplo perfecto de lo anterior es "The Punisher", personaje que ha estrenado su serie, a través de Netflix.

De la mano de la conocida plataforma de streaming digital, y como parte de su galería de producciones basadas en los impresos de Marvel, la trama nos sitúa varios meses después de que Frank Castle, interpretado por un soberbio Jon Bernthal (The Walking Dead), chocara con Daredevil (Charlie Cox) durante la segunda temporada del héroe de Hell's Kitchen. Dado por muerto, Castle buscará continuar con su cruzada para vengar la muerte de su familia y descubrir los motivos que llevaron a ello.

"One batch. Two batch. Penny and dime."

Imagen vía: Pop Sugar.
Con un total de 13 episodios, cada uno con una duración de una hora, la serie deja de lado a los demás héroes con habilidades especiales para entregar una premisa más realista y mucho más violenta que el resto de programas de televisión del MCU y que ofrece un conjunto de personajes complejos y bien desarrollados.

La actuación de Bernthal deja en claro que se siente cómodo y en completo control de su personaje, además de que cada uno de los involucrados atina en abrazar sus papeles de acuerdo al ritmo y seriedad que requieren. Casos como el de Ben Barnes (Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian) y del de Ebon Moss-Bachrach (Girls), quienes dan vida a Billy Russo y Micro, respectivamente, destacan gracias a la complejidad y peso que le brindan a Castle para la construcción de su historia.

Lo anterior lleva a uno de los puntos más fuertes del programa, pues gracias a las libertades que ofrece Netflix para sus creadores, el programa aprovecha cada uno de sus capítulos para profundizar en la psique de sus protagonistas, a diferencia de las interpretaciones que se pudieron ver en sus tres fallidos filmes en la pantalla grande.

Imagen vía: IGN.
Y es lo recién mencionado, lo que más destaca de la serie; ya que permite abordar la violencia del cómic de un modo que no sólo se apega al gore y tiroteos que le han dado su estatus de culto entre los lectores, sino que es esta misma intensidad, la que complementa el desenvolvimiento de sus protagonistas y, a pesar de parecer excesiva, está por completo justificada y es entregada en dosis adecuadas que no acaparan la atención.

Evita que tanto Castle como los demás personajes  se tornen unidimensionales o que caigan en los clichés que las historias de venganza tienen, en las que los villanos y héroes simplemente son el opuesto del otro y no trascienden más allá de sus principales motivaciones.

"Sic semper tyrannis."

Sin embargo, a pesar de contar con un guión sólido y con giros bien aterrizados, la serie tiene dificultades con su ritmo, de un modo similar al visto en "The Defenders", el programa tarda varios episodios en despegar por completo y perder un desenvolvimiento que se siente demasiado lento y pausado con pequeños destellos de intensidad, mismos que se solucionan hacia la mitad de la temporada, en la que los personajes se relacionan más entre sí y la trama avanza para dar por cerrado el argumento con el que el personaje debutó en "Daredevil".

Todo lo señalado ha dado pie a que la serie sea criticada por sus secuencias de acción y asesinatos, algo que desatará debates en más de una ocasión pero ¿Se necesitaba tanta sangre y ejecuciones explicitas para concretar el programa? Sí. Y es que The Punisher lo amerita.

Imagen vía: Pop Shifter.
A diferencia de su paso por el séptimo arte, en el que la encarnación más sanguinaria del personaje en "Punisher: War Zone" terminó por ser olvidada por la mayoría del público, la serie de Netflix cuenta con un protagonista empático, con villanos ambiguos que son fáciles de odiar pero con los que también se siente cierta afinidad y con un argumento que, a pesar de ser predecible en varios momentos, logra satisfacer al más exigente. Sin mencionar que, por grotescas que luzcan, las escenas violentas están bien ejecutadas y no evocan gusto alguno por ellas.

Con una historia bien hilada, la violencia necesaria, personajes completos en su hechura y un soundtrack -cortesía de Tyler Bates (300)- "The Punisher" es una serie que debe verse y analizarse con detalle, ya que ofrece una aproximación al estilo noir en el que el bajo mundo del crimen palidece frente a una institución corrupta. En definitiva, una de las entradas más ricas y crudas de Netlfix para con Marvel.




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