Crítica: "Coco". El fortuito camino entre la vida y la muerte


Título: Coco
Título Original: Homónimo
Doblaje Latino: Luis Ángel Gómez Jaramillo, Gael García Bernal, Angélica Vale, Angélica María, Marco Antonio Solís, César Costa, Ofelia Medina.
Director: Lee Unkrich y Adrián Molina
Calificación: 5/5 Estrellas.

Siempre he admirado la capacidad que tiene Pixar por concebir historias con las que el espectador puede empatizar en diferentes niveles (llámese artístico y emocional), y es que las películas del estudio se han caracterizado por moldear detalladamente a sus personajes y a su entorno, dándoles personalidad y profundidad, y exponiéndolos a escenarios inesperados, que a su vez invitan a la audiencia a sumergirse en una cómica aventura.

No recuerdo cuando fue la última vez que escuche a todo una sala aplaudir al final de una película, y parece ser que "Coco" ha logrado lo impensable. Siendo una cinta producida por un estudio estadounidense (lo cual de entrada podría resultar polémico) me parece que el punto más destacable de la hoy sentenciada yace en la increíble capacidad de Pixar por plasmar en este largometraje mucho de lo que significa México: sus tradiciones, sus costumbres, su increíble colorimetría y la férrea unión familiar, y mostrarle a otros países la enorme riqueza cultural que poseemos.


Así pues, "Coco" nos introduce a Miguel, un niño de doce años que vive en Santa Cecilia junto a toda su familia, quienes después de un terrible suceso varias generaciones atrás, deciden eliminar la música para siempre dentro de su círculo mediático. A pesar de esto, Miguel sueña con convertirse en un destacado músico como su ídolo Ernesto de la Cruz, y desesperado por probar su talento, se verá sumergido en un viaje extraordinario cuando se encuentre en la Tierra de los Muertos y su regreso a casa peligre.

Sí, hay arquetipos que nos siguen encasillando como un lugar subdesarrollado, pero parte de la estructura narrativa en la que está constituída la cinta, está basada en los pueblos y lugares mágicos de nuestro país (sus plazas, construcciones, e incluso los mismos lugareños), dándoles no sólo el debido respeto para su representación, sino llevando al público a un viaje visualmente excitante que no se asemeja a ninguna otra producción del estudio.

Curioso a lo que se pueda pensar, la intención principal de "Coco" va mucho más allá de sólo representar el Día de Muertos y lo que sucede en ese otro plano astral después de que un ser querido muere, el largometraje que co-dirige Adrián Molina (cuyos padres son mexicanos), es una inesperada invitación al autodescubrimiento de Miguel, su deseo por conseguir ser el cantante que desea ser, es una mirada íntima a los anhelos de un niño que ha crecido atado a las tradiciones familiares y que por imposición generacional, no puede hacer lo que más ama.

Esa búsqueda de identidad, es el factor principal del que parten los eslabones narrativos, entretejiendo la presentación de nuevos rostros (ya sea en el universo de los vivos o de los muertos) que en sí mismos, terminan conformando una sinergia idónea y que por separado tienen la suficiente capacidad de destacar. Punto adicional a los excelentes cameos de personalidades que han sido fundamentales para la historia cultural de nuestro país.


La concepción narrativa de "Coco" funciona como un paseo emotivo repleto de folclore con vueltas de tuerca inesperadas que se sienten orgánicas y fluídas. La habilidad artística y la atención al detalle que plasma el director Lee Unkrich, se combina perfectamente con las memorias y experiencias de Molina (quien también es guionista) y logran consumar un producto impecable que se armoniza perfectamente con la banda sonora del ganador del Oscar Michael Giacchino.

Y hablando precisamente del departamento musical, el repertorio de la hoy sentenciada permite a la audiencia homogeneizar sensaciones, logrando no sólo conectar lo que está viendo con lo que está escuchando, sino con la propia historia y sus personajes y a su vez, consigo mismos. Así, desde las primeras melodías de "Recuérdame", "Un Poco Loco" o "Llorona", la música se convierte en memoria, las memorias en recuerdos y estos recuerdos en oportunidades.


En una temporada donde México se ha visto obligado a unir fuerzas y reconstruirse, "Coco" es una invitación amorosa al recuerdo, a la unión familiar, al no olvido. Una propuesta increíblemente emocional que asegura lágrimas y sobre todo una conexión que va más allá de la pantalla y nos permite adentrarnos a nuestros propios sentimientos y recuerdos. ¡Bravo Pixar!

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