Crítica: "Baby: el aprendiz del crimen". Una cinta que te atrapará al ritmo de la acción y adrenalina pura


Título: Baby: el aprendiz del crimen.
Título original: Baby Driver.
Reparto: Ansel Elgort, Lily James, Eiza González, Jon Hamm, Kevin Spacey, Jaime Foxx, Jon Bernthal, CJ Jones.
Director: Edgar Wright.
Calificación: 4.5/5 Estrellas.

Desde el estreno de "Rififi" en 1955 a cargo del francés Jules Dassin (The Law), las cintas enfocadas en robos adquirieron su propio nicho dentro del séptimo arte como un subgénero de las producciones que narran los aconteceres en el mundo criminal. Sin embargo, al igual que los Westerns, este tipo de proyectos han perdido su peso en la taquilla durante los últimos años.

Basta con recordar filmes como "La Estafa Maestra" o "La Gran Estafa" (de la cual ya se se prepara un spin-off con protagonistas femeninos), pusieron de vuelta en el radar,  a principios de este siglo, a personajes empáticos y graciosos cuya meta principal es hacerse con toneladas de dinero a la mala. Ahora y tras una larga temporada en la que las marquesinas están plagadas de secuelas, remakes y adaptaciones de cómics, aterriza una propuesta original que trae de regreso la adrenalina y emoción que la planificación y ejecución de un robo promete: "Baby: el aprendiz del crimen".

De la mano de Edgar Wright (Hot Fuzz), la hoy sentenciada cuenta la historia de Baby (Ansel Elgort),  un joven con grandes habilidades detrás del volante y fanático de la música que trabaja como chófer de escape para un grupo de asaltantes, conformado por Doc (Kevin Spacey), Buddy (Jon Hamm), Darling (Eiza González)y Bats (Jaime Foxx). Lo que parece estar bajo control cambiará cuando conozca a Debora (Lily James), una chica con la misma pasión por la música de la que se enamora. Es así como, poco a poco, el ágil conductor se sumergirá más y más en el mundo del crimen hasta que descubra que salir es casi imposible.


A diferencia de los ejemplos mencionados, la producción del cineasta inglés, se enfoca por completo en la perspectiva del personaje de Elgort (Bajo la misma estrella), quien brinda una interpretación sólida y convincente, en la que da una profundidad que se complementa a la perfección con la ambigüedad moral que sus co-protagonistas tienen.

Lo anterior permite ahondar en la intervención del resto del reparto, ya que cada uno de ellos cuenta con una personalidad definida, algo que contribuye enormemente con el desenvolvimiento del filme y le da tensión. Mientras que Hamm (Mad Men) y Spacey (House of Cards) dejan en claro por que son dos de los actores más sólidos del medio, pues sus personajes muestran una progresión sutil y bien aterrizada.

Por su parte González (Del crepúsculo al amanecer) sorprende con una actuación fuerte, convincente y que, complementa de manera natural al papel de Hamm, con quien se nota una buena química, lo mismo puede decirse de Jaime Foxx (Django sin Cadenas), pues se convierte en uno de los elementos más interesantes de la producción, gracias a su intensa interpretación.

No obstante, la participación de James (Downtown Abbey) se siente un tanto floja, a pesar de una buena interpretación, la actriz parece quedar delegada a un segundo plano y su relevancia se desdibuja un poco frente a la de sus compañeros, sin embargo la relación de su personaje con el de Elgort, fluye con naturalidad y se percibe orgánica.


En lo que respecta a la fotografía, Wright ofrece una cinta plagada de secuencias cuyos ángulos y edición atrapan desde el primer instante, en especial en las escenas de persecución. Con una manufactura impecable, el director logra estructurar escenas de acción en la que se logra percibir cada detalle de lo que ocurre a cuadro, además de ello cuenta con una paleta de colores que resalta y atina en imprimirle intensidad al filme.

Sin embargo, las palmas se las lleva el departamento de sonido. La hoy sentenciada cuenta con un variado soundtrack usado de manera magistral, pues cada tema que se escucha se ajusta a la perfección con cada escena, mención aparte de que son un elemento de importancia para el desarrollo de la trama y le dan vitalidad a ésta de una forma bastante original.

Con un historia envolvente, llena de giros, personajes complejos y un ritmo que madura a la par de sus secuencias de acción, la cinta atrapa de principio a fin, cargada de energía y adrenalina, así como de momentos cómicos bien ejecutados; "Baby: el aprendiz del crimen" es un excelente ejercicio del género de robos; con personalidad propia, que se recibe como una bocanada de aire fresco, y que promete mantener los ojos sobre la pantalla en todo momento, gracias a su originalidad y a su excelente elenco.



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