Crítica: "Spider-Man: De Regreso a Casa". El hijo prodigo ha vuelto


Título: Spider-Man: De Regreso a Casa.
Título Original: Spider-Man: Homecoming.
Reparto: Tom Holland, Michael Keaton, Marisa Tomei, Robert Downey Jr., Jon Favreau, Bookem Woodbine, Laura Harrier, Jacob Batalon.
Director: Jon Watts.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

Como se sabe, las adaptaciones de cómics en la pantalla grande no siempre fueron las grandes y costosas producciones que arrasan con la taquilla cada año y parte de ello se debe  a la demanda de los fanáticos de ver a sus personajes favoritos retratados con la máxima fidelidad posible en el séptimo arte.

Si bien, 20th Century Fox jamás concedió a los amantes de los mutantes el ver a Hugh Jackman (Australia) portar el clásico traje de Wolverine, salvo por un par de sutiles cameos en sus últimas dos cintas en solitario, este breve ejemplo sirve para ilustrar lo siguiente: tras dos sagas individuales, los seguidores del trepa muros jamás pensaron que Marvel y Sony Pictures llegaran a un acuerdo para que el héroe más conocido e importante de la editorial compartiera escena con otros iconos de La Casa de las Ideas en su cotizado y popular MCU.

Las cosas dieron un giro peculiarmente dramatizado y tras una serie de filtraciones en Internet sobre los planes de Sony para con el arácnido, el estudio encabezado por Kevin Feige logró un acuerdo con el mencionado y se cimentaron las bases para lo que todos deseaban: el lanza redes formaría estaría a lado de los Vengadores en su próxima cinta.

De esta forma y tras un bien recibido debut en "Capitán América: Civil War", aterriza una de las cintas más esperadas del año, pues el hijo prodigo ha vuelto al nido, del que muchos aseguran jamás tuvo que irse, y lo hace con "Spider-Man: De Regreso a Casa".


Ambientada meses después de los eventos del cisma acontecido en el proyecto señalado, la hoy sentenciada presenta a un Spider-Man (Tom Holland) de vuelta a su realidad. Sin misiones internacionales, ni peleas con otros héroes, el joven Parker mantiene su día a día sorteando sus responsabilidades como estudiante de preparatoria, sus deberes para con su tía May (Marisa Tomei), proteger la ciudad hasta donde le es posible.

Con la intención de ser tomado más en serio por Iron Man (Robert Downey Jr.), el joven héroe verá su oportunidad para probarse digno de ser un Vengador cuando se enfrente a un grupo de criminales con armas sumamente poderosas, lo que lo llevará a investigar a una red de traficantes encabezada por Adrian Toomes (Michael Keaton) y, así, enfrentar su reto más importante.

Bajo esta premisa, la película ofrece una aproximación más ligera del personaje. Con un amplio enfoque a la intimidad de su vida, la hoy sentenciada permite explotar las cualidades humorísticas que han caracterizado a Spidey desde su creación en 1962, principalmente en los primeros dos actos de la producción, misma que resalta la relación entre el protagonista y sus seres más allegados.


En este sentido, Tom Holland (En el Corazón de Mar) ofrece una interpretación convincente, en la que resaltan sus bromas, mismas que están justificadas dentro del tratamiento de la historia, y genera una empatía inmediata con la audiencia. Además de darle un estilo propio al personaje y adueñarse de éste con naturalidad.

Por su parte, Keaton (Batman), le brinda al espectador un villano bien balanceado, con motivaciones claras y que no cae en la redundancia de sus actos criminales, algo que se destaca debido al modo en el que el filme lo presenta y le da, conforme progresa, más peso y volumen a su interpretación, haciéndolo uno de los villanos más memorables del MCU.

En lo que respecta a las intervenciones secundarias, la película se enfrenta a uno de sus contados puntos flacos, pues si bien las interacciones de Jacob Batalon (North Woods) como Ned, de Downey Jr. (Sherlock Holmes) y de Marisa Tomei (El Luchador) como May son atinadas, complementan a la evolución de Peter y le dan mayor solidez, la aparición de Tony Revolori (El Gran Hotel Budapest) como Flash Thompson, se vuelve completamente innecesaria y bien pudo omitirse su aparición, esto comparado con encarnaciones anteriores del personaje, ya que no representa un reto para el personaje de Holland. Mientras que la presencia de Zendaya (A Todo Ritmo) como Michelle y de Laura Harrier (Los últimos cinco años) como Liz son mínimas y a pesar de su relevancia, pueden notarse un poco desdibujadas.


Sin embargo, vale destacar el hecho de que Marvel, de la mano de Jon Watts (El Payaso del Mal) entregan una cinta fluida, con un ritmo agradable, el cual atina en realizar un montaje de las secuencias de acción atractivo y que se balancea a la perfección con momentos más pausados, también se puede apreciar un uso del CGI más pulido. Además de ello, el manejo del humor no se nota exagerado, algo que se recibe como una bocanada de aire fresco dentro de las últimas entregas del MCU.

En conclusión, el filme es un ejercicio entretenido y divertido, un reboot interesante para el héroe en la pantalla grande, cargado de acción y que respeta su esencia sin desaprovechar la oportunidad de adaptar ciertos elementos interesantes para darle naturalidad al lenguaje cinematográfico en el que se aterriza. 

Llena de momentos envolventes, un elenco cuya química en pantalla se nota agradable y giros interesantes, "Spider-Man: De Regreso a Casa" es una producción que regresa a Marvel al estándar de calidad e innovación que parecía haber dejado atrás, y que a pesar de contados puntos flojos durante su tercer acto, vale la pena verla y dejarse llevar por la emoción de que Spidey se balancea de nuevo en la pantalla grande.

 

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