Crítica: "¡Huye!". Una fresca y original propuesta de horror cargada de critica social


Título: ¡Huye!
Título Original: Get Out.
Reparto: Daniel Kaluuya, Allison Williams, Bradley Whitford, Catherine Keener, Caleb Landry Jones, Betty Gabriel, Marcus Henderson.
Director: Jordan Peele.
Calificación:4/5 Estrellas.

Dentro del séptimo arte existen diversos géneros que han servido para que los hacedores de cine expresen sus ideas, valores y perspectivas para con el mundo que los rodea, entre estos destacan la ciencia ficción, con sus diversas variantes y el horror, sobre éste último hay mucho que decir. No sólo por retratar los temores de la humanidad frente a diversos aspectos de su vida, sino por contener sutiles críticas referentes a aspectos sociales y culturales que a todos, de un modo u otro, conciernen.

Sin embargo en los últimos años las propuestas por contar historias que ericen la piel parecen estar estancadas dentro de una fórmula que se conforma con el susto rápido, con impresionar al espectador de forma visual y sacarle uno que otro salto con la ayuda de gritos inesperados o de imágenes que terminan por incomodar en lugar de causar terror verdadero.

Cuando parecía que aquellas obras en las que se invitaba a pensar con profundidad a través de tensión  miedo habían desaparecido, llega una pieza que bien podría recordar a aquellas manifestaciones de conciencia del siglo pasado y que lanza un manifiesto severo, pero bien dibujado, de un fenómeno latente en la actualidad, uno que ha crecido de manera rápida y con el que la mayoría se sentirá identificado: el racismo. Con una premisa original y curiosa aterriza "¡Huye!".


La hoy sentenciada cuenta la historia de Chris (Daniel Kaluuya) un joven afroamericano que se prepara para conocer a la familia de su novia Rose (Allison Williams), una chica caucásica; ante el temor que los prejuicios causados por formar una pareja interracial, Chris decide conocer a regañadientes a los padres de su enamorada y tratar de empatizar con ellos con el miedo de que sea rechazado por su color de piel. 

Lo que inicia como una aventura por agradar a sus posibles suegros terminará por convertirse en un extraño y perverso viaje, uno que revelará la verdadera naturaleza de sus anfitriones y de la casa en la que viven.

Ambientada en la actualidad, el filme logra hacer lo que pocos en estos días: entregar actuaciones convincentes y que atrapan de inmediato, la química entre los actores principales se nota natural y fluye de manera orgánica, Kaluuya (Johnny English: Recargado) atina en interpretar a un novio preocupado por cumplir con las expectativas de los padres de su novia y, conforme avanza la trama, muestra una evolución en la que no sólo atrapa al espectador sino que lo convierte en su confidente.

Por su parte, Williams (Girls) luce cómoda con su papel y crea un lazo con el mencionado actor inglés de tal manera que resulta realista. Ambos se complementan con sutileza y hacen que su relación sea tangible, ello sin mencionar un interesante espectro actoral en el que demuestran su capacidad para aproximarse a roles más serios frente a proyectos cómicos en los que participaron en el pasado.


En lo que se refiere a los personajes secundarios, cabe resaltar la increíble interpretación de Bradley Whitford (Drunk History) como Dean Armitage, patriarca de la familia de Rose y que se presenta como un intrigante componente en el argumento de la cinta, no sólo muestra una dualidad respecto a la forma en la que su participación se da, también crea curiosidad y temor por su manera de desarrollarse, con halos de misterio que se conectan brillantemente a las intervenciones de sus colegas.

A él se unen Catherine Keener (Capitán Phillips) como Missy Armitage y Caleb Landry Jones (X-Men: Primera Generación) como Jeremy Armitage, madre y hermano de la pareja de Chris, quienes complementan a la extraña familia que recibe al protagonista y le imprimen a la hoy sentenciada distintas aproximaciones de la psique de los distintos personajes que habitan en el mundo del suspenso y del horror. Mientras que Marcus Henderson (Django sin Cadenas) y Betty Gabriel (12 horas para sobrevivir: El año de la elección), dan vida a Marcus y Georgina, respectivamente, para completar a un reparto complejo.

Lo anterior es tan sólo la punta del iceberg de "¡Huye!" pues, como se mencionó (párrafos arriba), la premisa con la que parte la trama es exquisita en su originalidad, esto es gracias a la pluma de Jordan Peele (MADtv) quien da el salto de la comedia al horror y misterio como creador y director de la hoy sentenciada. Con toques de humor sutiles que son bien recibidos, el también actor entrega una historia cargada de suspenso y tensión que mantiene al espectador interesado en lo que ocurre dentro de la pantalla.


Peele aborda de un modo curioso el racismo y se aleja de los estereotipos de los filmes que han tratado dicha temática, en lugar de aproximarse con una crítica unidimensional en la que el pueblo afroamericano se ha enfrentado a la discriminación, utiliza una premisa en la que la estos elementos son tocados con suspicacia y que se acercan a una sátira agresiva y perturbadora. A ello es preciso señalar un manejo de cámara que entrega secuencias cargadas de emoción y, en momentos, surrealismo para preocupar al observador.

A pesar de ello, el proyecto puede resultar un tanto confuso para aquellos amantes del horror más visceral, pues se encontrarán con una producción que casi no utiliza los populares screamers o scare jumps para desarrollarse, algo que hará que muchos se sientan un poco decepcionados. No obstante esto termina por compensarse en el último acto de la hoy sentenciada.

En conclusión, la cinta es una propuesta de misterio con tintes de horror  bien ejecutada, una que se agradece por su frescura y gran creatividad para invitar a reflexionar sobre la manera en la que el racismo se ejerce, pues éste no sólo se limita en la discriminación directa o en las agresiones verbales y físicas que pueda conllevar, sino también ante ciertas omisiones y actitudes aparentemente aceptables que vulneran la integridad de un grupo en especifico.


Cargada de intriga, con una dosis de violencia bien balanceada que complementa a la perfección una sátira elegante "¡Huye!" se lanza con fuerza para hablar de temas delicados, además juega con un peculiar estilo que oscila entre el suspenso al estilo hitchcockniano, mismos que apelan a clásicos como "El bebé de Rose Mary" y a series como "Black Mirror" para construir una trama interesante que le dan cuerpo a un thriller rico en contenido.


Con la tecnología de Blogger.