Crítica: "La Promesa". Una propuesta visualmente bella que pierde el potencial de trascender



Título: La Promesa.
Título Original: The Promise.
Reparto: Oscar Isaac, Charlotte Le Bon, Christian Bale, Daniel Giménez Cacho, Shohreh Aghdashloo, Angela Sarayfan, Marwan Kenzari.
Director: Terry George.
Calificación: 3/5 Estrellas.

Los conflictos armados siempre han llamado la atención en el séptimo arte, sin embargo la mayoría de las interpretaciones que alcanzan la pantalla grande abordan  las guerras más conocidas del siglo pasado. Por ello, cuando una propuesta ambientada en una de éstas pero que narra un periodo histórico poco difundido la promesa por captar la atención de la audiencia es muy alta.

A anterior llega a salas mexicanas un proyecto que cuenta los lamentables sucesos que ocurrieron entre 1914 y 1917 en el extinto Imperio Otomano, en el cual se realizó el primer genocidio sistematizado del siglo XX. Desde antes y a lo largo de la Gran Guerra, el gobierno del Imperio localizó y asesinó a más de un millón de armenios cristianos.

Las ejecuciones tuvieron dos etapas. En la primera se forzó a los hombres a realizar trabajos forzados para el ejército turco y cuando finalizaban eran ejecutados, así como arrestos masivos bajo la acusación de alta traición. La segunda consistió en obligar a mujeres, niños y hombres a salir de sus pueblos y marchar al desierto; donde fallecían por deshidratación, hambre o por la mano de oficiales turcos.


Es en este lúgubre contexto en el que se desarrolla la hoy sentenciada, un drama romántico que cuenta, desde la perspectiva armenia, la lucha por sobrevivir mientras un triángulo amoroso surge entre los personajes principales y es así como se presenta "La Promesa".

La premisa cuenta la vida de Mikael Bogoshian (Oscar Isaac), un joven boticario que deja su pueblo para estudiar medicina en Constantinopla, mientras cursa el primer año de la carrera conoce a una institutriz llamada Ana Khesarian (Charlotte Le Bon), de quien queda prendado. Poco a poco, Mikael y Ana formarán una amistad que despertará el amor entre ambos, sin embargo la muchacha tiene una relación con Chris Myers (Christian Bale), un periodista estadounidense que sigue de cerca la inminente guerra que se acerca a su hogar.

El romance entre los dos protagonistas no sólo deberá sortear los sentimientos encontrados entre Ana y Chris, sino el inicio del genocidio armenio que les pondrá más de un reto en el camino y los forzará a luchar por algo más grande que su amor: escapar de la persecución y evitar que su pueblo sea exterminado.

Con lo anterior, la cinta se enfrenta a dos grandes dilemas, el primero de ellos es su narrativa, pues a pesar de construir paulatinamente la relación entre los personajes, ésta juega con un ritmo constante pero difuso. Como si de dos géneros distintos se tratase, la historia oscila entre un drama sobre la guerra y otro romántico, algo que desajusta su tono y por el que se ve obligado a descomponer su argumento principal en varias subtramas que cierran en un círculo la producción pero que requiere de mucho tiempo para cumplir dicho aspecto.


A pesar de ello,  la hoy sentenciada logra desarrollar a sus personajes de manera notable, mismos que se enriquecen por las actuaciones del elenco. Por un lado sobresalen las intervenciones de Isaac (Star Wars: El Despertar de la Fuerza) y Christian Bale (Escándalo Americano), quienes suelen robar la cámara en cada escena en la que están presentes y que se complementan de forma interesante al compartir secuencias.

El actor guatemalteco ofrece una interpretación sólida, con un personaje empático y que representa sus emociones con naturalidad, algo que termina por beneficiar muchísimo a su compañera Le Bon (En la Cuerda Floja), pues  equilibra la forma en la que se desarrolla su relación y hace que ésta se desenvuelva con naturalidad, esto sin pasar por alto el hecho de que la actriz canadiense transmite fortaleza y, en ocasiones, conduce las escenas para aterrizar el ya mencionado ritmo.

Por su parte, Bale se adueña de su papel y se muestra como un antagonista realista, ambiguo que por una parte muestra su lado humano ante los acontecimientos que debe registrar y por la otra se entrega a su faceta de rival amoroso de Mikael, esto hace que sea uno de los elementos más importantes de la cinta y que su personaje cobre mucha relevancia conforme ésta se desenvuelve.

En el aspecto visual, simplemente hay que decir que la fotografía es una de sus cartas más fuertes; pues la atención a los detalles y la ambientación en las locaciones deja en claro, de inmediato, que se está ante una producción de época. Esto se completa con un juego de cámara que resalta los paisajes turcos y su arquitectura, algo que en conjunto se enriquece con una paleta de colores que contribuye muchísimo a evocar sentimientos que se ajustan con el tono de la película al combinar tonos cálidos y fríos.


La dirección de Terry George (Hotel Rwanda) es otro punto a destacar, pues se nota la intención por contar una historia cargada de emoción y que atrape al espectador, sin embargo es por el ya mencionado ritmo que esto termina por debilitar a la hoy sentenciada, debido a que en momentos su desenvolvimiento se nota lineal pero consistente y por otros disparejo, cuestión que soluciona en las subtramas señaladas anteriormente.

Dividida en tres actos, los cuales encajan entre sí con cierta dificultad y que parece podrían haber funcionado mejor en un lenguaje para televisión, la hoy sentenciada se toma su tiempo para establecer cada uno de los elementos y por momentos parece que el desarrollo de la trama vuelca enteramente en el romance y por otros en la interpretación histórica que hace, lo cual ocasiona que el interés se diluya en algunos momentos al hacer predecibles partes de la cinta.

En conclusión, el proyecto es un ejercicio interesante que cae en el dilema de no definir bien su intención, a pesar de servir como retrato de uno de los pasajes históricos más crudos de los que hay registro, se inclina por contar la premisa de un triángulo amoroso que, si bien se da con naturalidad, se siente forzado en ocasiones y quita la posibilidad de profundizar en el drama bélico.

Sin embargo cuenta con un asombroso reparto, mismo que saca a flote una propuesta bastante prometedora pero a la que le cuesta cumplir y que hace de "La Promesa" una película entretenida, con una fotografía soberbia y con buenos momentos, no obstante no son estos los predominantes en el filme, haciendo de éste una producción que tarda en recuperar el interés por saber qué ocurre en la pantalla.


No hay comentarios

No groserías, insultos o publicidades.

Con la tecnología de Blogger.