Crítica: "Chips: Patrulla Motorizada Recargada". Una premisa carente de contenido y humor mal ejecutado


Título: Chips: Patrulla Motorizada Recargada.
Título Original: Chips.
Reparto: Michael Peña, Dax Shepard, Kristen Bell, Vincent D'Onofrio, Adam Brody, Jessica McNamee, Ryan Hansen.
Director: Dax Shepard.
Calificación: 2/5 Estrellas.

No es mentira que lo "retro" está de moda, una que lleva repitiéndose así misma desde tiempo atrás y que hoy en día ha adquirido fuerza por un factor nostálgico. Es esto mismo lo que ha llevado a grandes estudios a echarle un vistazo a series, que en décadas pasadas, marcaron un hito entre las audiencias y que tienen una legión bien cimentada de seguidores alrededor del mundo, en especial aquellas pertenecientes a la comedia.

Lo anterior lleva directamente a una producción que, sin haber creado muchas expectativas para con un público joven, llega para hacer un intento por revivir a una de las piezas icónicas de finales de los 70 y principios de los 80, una que puso el nombre de figuras como el de Erik Estrada en los anales de pantalla chica y que busca revitalizar su legado con la hoy sentenciada: "Chips: Patrulla Motorizada Recargada".

Ambientada en la actualidad, la cinta presenta a Frank 'Ponch' Poncherello (Michael Peña), agente encubierto del FBI que recién ha ingresado a la policía de caminos de California, en Los Angeles, para investigar un robo millonario con todos los tintes de haber sido orquestado en las entrañas de la institución. A él se le unirá Jon Baker (Dax Shepard), un ex-motociclista que ayudará a Ponch mientras trata de salvar su matrimonio y poner en orden su vida.


Siguiendo la tradición presente en los buddy cop movie ochenteros como "Arma Mortal", el filme trata de construir una relación entre ambos personajes principales bajo la gastada premisa de un choque cultural que dará pie a una amistad y compañerismo rebuscado y cargado de absurdos. Esto se debe a los constantes chistes escatológicos y sexuales que tratan de apelar a un humor maduro y ácido pero que se olvida del desarrollo que sus protagonistas necesitan.

Por un lado tenemos a un Peña (Ant-Man) que se siente repetitivo y que queda encasillado en una serie de clichés del típico personaje latino visto en incontables ocasiones, aquellos que recuerden el trabajo de Estrada como un carismático y agradable Ponch quedarán decepcionados al ver que su versión cinematográfica carece de su encanto.

En lo que respecta a Shepard (Zathura) simplemente se puede decir que se nota incómodo con el papel y deja en claro que su tratamiento para con éste se limitó a tomar un molde que se contrapusiera a la personalidad de su compañero y fuese su opuesto total para querer darle balance a una premisa que se inclina, terriblemente, hacia un abismo profundo.

Lo mismo se puede decir de los papeles secundarios, en especial los de Karen (Kristen Bell), Clay Allen (Adam Brody) y Vic Brown (Vincent D'Onofrio). Sobre los primeros basta señalar que su presencia en la cinta es un mero requisito para contar con elementos que le den cuerpo a la estructura de la trama y pasan desapercibidos en su totalidad. Mientras que D'Onofrio (Marvel's Daredevil) cumple con lo necesario y, a pesar de que su personaje está pobremente escrito, lo interpreta de forma adecuada, siendo él, quizás, el único integrante del elenco comprometido con el proyecto.


La dirección y guión del propio Shepard es el punto más flojo de la hoy sentenciada, su ejecución da fe de un intento fallido por adaptar las aventuras de la serie original en un filme dirigido para una audiencia adulta, deja de lado la construcción de un argumento sólido para simplemente cumplir con una historia simplona, carente de profundidad y que dejará a los espectadores en un estado casi somnoliento por una genuina falta de interés.

Cargada de bromas fuera de lugar, chistes que rayan en la misoginia y homofobia, el filme terminará por abrumar al público con su falta de coherencia, misma que apenas logra salvarse gracias a sorprendentes secuencias de acción y persecuciones que le dan un poco de vida a su desajustado y apagado ritmo.

En conclusión, "Chips: Patrulla Motorizada Recargada" es una propuesta mediocre dentro de la comedia, una que recurre a un montaje sencillo para traer de vuelta una obra muy querida de finales del siglo pasado y que, de paso, falla en generar empatía para con los protagonistas. Simplona, tediosa y repetitiva, se trata de una producción que, de llegarse a ver, sólo será para matar una tarde en la que no se tiene nada mejor que hacer.
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