Crítica: "Hambre de Poder". Un drama para acompañar con ambición y papas grandes


Título: Hambre de Poder.
Título Original: The Founder.
Reparto: Michael Keaton, Nick Offerman, John Carroll Lynch, Laura Dern, Patrick Wilson, Linda Cardellini, B.J. Novak.
Director: John Lee Hancock.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

Una de las maravillas que tiene el séptimo arte es la de transportar a los espectadores a mundos fantásticos, llenos de situaciones y personajes que viven dentro de la imaginación de muchos, sin embargo, como medio de expresión, también ofrece la posibilidad de recordar o conocer eventos o figuras que trascendieron a su época, ya sea por sus hazañas o vilezas, y fueron parte aguas en diversos aspectos de las sociedades en las que estuvieron.

Para contar tales historias, el cine cuenta con las cintas biográficas, las llamadas biopics que juegan y se acomodan dentro de diversos géneros, principalmente, el drama; y aunque son raros los ejemplos que retratan con una buena dosis de objetividad lo que en realidad ocurrió, este tipo de producciones siguen siendo atractivas para la audiencia. Con los años, diversas preguntas alrededor de personas públicas han sido respondidas para el gusto de los espectadores, y mientras muchas se enfocan en aspectos políticos, el siglo XXI con su Globalización ya asentada ha permitido que otras interrogantes se pongan en la mirada de los directores y guionistas. Desde la creación de la red social más popular y exitosa del mundo, pasando por los excesos de Jordan Belfort, hasta la vida del revolucionario Steve Jobs, las biografías de empresarios parecen ser el foco de atención de las biografías en la pantalla grande.

Lo anterior no podía pasar por alto a uno de los emporios estadounidenses más grandes del mundo, uno que es plenamente conocido. Amado por muchos, odiado por otros tantos debido a lo que ha llegado a representar pero, a final de cuentas, revolucionario y digno de su propio drama ¿Qué empresa puede tener ese perfil ideal para una película que no se haya visto? ¿La respuesta? McDonald's y "Hambre de Poder" cuenta cómo la casa de hamburguesas mejor conocida del planeta vio la luz del día.


Con un reparto interesante y lleno de algunos rostros conocidos, la hoy sentenciada cuenta la historia de Ray Kroc (Michael Keaton), un emprendedor con proyectos fracasados que en 1954, por azares de la vida de negociante, conoce un pequeño local de hamburguesas fundado por los hermanos Dick (Nick Offerman) y Mac McDonald (John Carroll Lynch). Maravillado por el sabor de la comida y por la manera en la que los creadores manejan su negocio, Ray ve una oportunidad inigualable para convertir la visión de los McDonald en la nueva insignia de la identidad estadounidense y, de paso, saciar su sed de ambición. 

Aunque el primer acto abre de manera pausada y un tanto lenta, la cinta muestra las bases con las que se cimentó la relación entre los personajes. Keaton (Spider-Man: Homecoming) entrega a un agresivo pero carismático protagonista con el que domina a la perfección la evolución de un empresario sagaz, que le permite a los espectadores sumergirse dentro de la historia.

Por su parte, Offerman (Fargo) y Carroll Lynch (Gran Torino) demuestran una excelente química en la pantalla, una que al sentirse natural y fluida deja en claro que existe una relación de hermanos bien justificada que no requiere de exageraciones para dar a entender su perspectiva de lo que ocurre. Dicha concepción para sus personajes hace que se empatice de inmediato con los McDonald.


Así mismo, la intervención de Laura Dern (Parque Jurásico) en el papel de Ethel Kroc, y de otros actores como Patrick Wilson (El Conjuro) quien da vida a Rollie Smith, Linda Cardellini (Avengers: La Era de Ultrón) como Joan, la esposa de Rollie y la de B.J. Novak (Bastardos sin Gloria) interprete de Harry J. Sonneborn, le dan a la hoy sentenciada un abanico amplio de individuos con los que es fácil identificarse y conocer los distintos ángulos con los que la enorme "M" amarilla se percibe.

En lo que se refiere a la fotografía de John Schwartzman (Mundo Jurásico), "Hambre de Poder" tiene altas y bajas, mientras que las tomas y acercamientos a las locaciones y escenografías logran que se note un total apego a la estética de la década de 1950, hay enfoques y juegos de cámara en los que el principal objeto a resaltar se pierde por momentos, lo que hace que sea necesario prestar atención a cada detalle que hay en pantalla.

No obstante, el punto fuerte de la producción es el guión  de Robert D.Siegel (El Luchador), no sólo los personajes están bien escritos y desarrollados, también lo está la historia en sí. La película cuenta con una trama que se hila poco a poco y va creciendo sustancialmente a pesar de su inicio un tanto flojo, esto se da gracias a giros que, aunque son anticipados, se dan de manera creíble y sin caer en clichés dramáticos que pudiesen hacer la premisa algo repetitivo.


Además de ello, destaca el modo en el que el director John Lee Hancock (El Sueño de Walt) equilibra los elementos que dan forma al biopic. Con sutiles toques de intriga, atina en darle al argumento principal más peso y dejar que las pocas subtramas que se presentan sean resueltas con facilidad dentro de ésta sin desviarse y aporten relevancia al modo en el que Kroc hizo de McDonald's lo que hoy es.

En conclusión, la hoy sentenciada es una propuesta interesante, que logra replicar de manera exitosa la formula que David Fincher (El Club de la Pelea) brindó con "La Red Social", al entregar un drama sustancioso en el que los protagonistas se perciben como gente real y no acartonados, lo que los convierte en el corazón de la cinta. Intensa sin alardear en momentos clave y con un estelar cuya ambigüedad lo transforma en uno de los mejores papeles de Keaton, "Hambre de Poder" es una excelente opción que orilla al público a preguntarse si el fin justifica los medios.




Con la tecnología de Blogger.