Crítica: "Power Rangers". El colorido pero tibio inicio de una saga prometedora


Título: Power Rangers.
Título Original: Saban's Power Rangers.
Reparto: Dacre Montgomery, RJ Cyler, Naomi Scott, Becky G, Ludi Lin, Bryan Cranston, Elizabeth Banks, Bill Hader.
Dirección: Dean Isrealite.
Calificación: 3/5 Estrellas.

Revivir producciones que en un pasado fueron sumamente exitosas, para replicar ese logro, suele ser un arma de doble filo, pues los ojos con los que se mirarán, tendrán en sus pupilas la veta de la nostalgia, y la objetividad pasará a segundo plano, algo sumamente importante en el mundo del séptimo arte, que no sólo crea mundos fantásticos, sino que también rasca en los recovecos del imaginario para contar de nuevo una historia que, quizás, no lo necesitaba.

En lo que parece ser una crisis creativa dentro de los grandes estudios y de la misma forma en la que se le dio un giro a las aventuras animadas de "Transformers" o "Tortugas Ninja", aparece la oportunidad de llevar a nuevas audiencias lo que a principios de la década de 1990 fue un éxito sin precedentes para con el público infantil y hacerlo atractivo para el cine del siglo XXI. "Power Rangers" llega y su prueba de fuego va más allá de lo que en su momento representó.

La hoy sentenciada cuenta la historia de cinco jóvenes, quienes por una serie de eventos y coincidencias los llevan a descubrir unas monedas misteriosas que les dan poderes sorprendentes. Curiosos de saber qué ha ocurrido y por qué gozan de habilidades especiales, los adolescentes se encontrarán con Zordon (Bryan Cranston), un extraterrestre el cual les revelará que ellos son los Power Rangers, una legión de guerreros espaciales, cuya misión será detener la destrucción del mundo a manos de la perversa Rita Repulsa (Elizabeth Banks).


Ambientada en la ciudad de Angel Grove, el filme presenta actuaciones casi unidimensionales, puesto que cada uno de los protagonistas principales apela a representar distintos estereotipos que funciona de manera relativa para construir la identidad de los personajes. Dacre Montgomery (Stranger Things) interpreta a un Ranger Rojo convincente como líder inexperto pero con el que se tarda en empatizar. Mientras que RJ Cyler (Yo, El y Raquel), entrega a un Ranger Azul carismático y que ofrecerá varios de los momentos más divertidos de la película.

A los mencionados se les une Naomi Scott (Lemon Mouth), Ludi Lin (Marco Polo) y Becky G (Hotel Transilvania) como la Ranger Rosa, el Ranger Negro y la Ranger Amarillo, respectivamente. Sobre ellos basta señalar que su desarrollo es adecuado, cuentan con una personalidad bien definida y sus subtramas, aunque están pobremente exploradas, funcionan para darle cohesión a la relación entre los cinco protagonistas. 

Por su parte, tanto Cranston (Breaking Bad) como Banks (Los Juegos del Hambre) dan cátedra de su experiencia frente a las cámaras y se desenvuelven con naturalidad, en especial la actriz estadounidense es quien parece estar más cómoda con su papel, pues le da a Rita un trasfondo sólido y que encaja a la perfección con el tono de la premisa.


El punto anterior lleva directamente a un aspecto importante: la trama. Dividida en tres actos, de los cuales el segundo se torna innecesariamente largo, la cinta empieza con una nota alta, le imprime seriedad a la franquicia y aporta elementos importantes a la mitología de los Rangers; sólo para después caer en ritmo y presentar un drama juvenil que promete una narrativa interesante pero que termina por perderse dentro de un guión con inconsistencias y agujeros que se notan de manera sustancial.

Sin embargo no todo  es un problema y a lo recién mencionado, es preciso señalar la manera acertada en la que el argumento principal juega con temas delicados, serios y contemporáneos como el bullying, el sexting, la apertura y aceptación de la sexualidad entre los jóvenes. Algo que se maneja sin morbo o exageraciones y que se convierte en uno de los puntos más agradables de la hoy sentenciada.

La dirección de Dean Isrealite (Bienvenidos al Ayer) se enfrenta a una edición atropellada, en la cual ciertos cortes hacen que el ritmo se sienta tosco y en momentos apagado. No obstante, su apartado visual es interesante gracias a una paleta de colores brillante que, combinada con tomas abiertas y planos enfocados a los combates, hace que la acción sea lo más llamativo de la producción.


La película es un intento mediano por complacer a los fanáticos de antaño, mismos que serán recompensados con guiños a la serie original y cameos de actores que formaron parte de ésta, pero que se quedarán con ganas de un argumento convincente, uno que parece haberse frenado adrede para enfocarse de lleno a un sector de la audiencia más joven, el cual, se emocionará a cada instante.

En conclusión, la hoy sentenciada cumple con los requisitos de una producción "palomera": una trama floja, un soundtrack pegajoso, con errores de continuidad pero que justifica algunos elementos con secuencias de acción entretenidas, coloridas. "Power Rangers" deja abierto el camino para varias secuelas, mismas que pueden corregir los puntos negativos mencionados para establecer una saga memorable. 

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