[Especial]: ¿Una película clasificación "C" de Darth Vader? No, gracias

¿En verdad necesitamos un spin-off del villano para adultos?

Con tan sólo unos días en cartelera, "Rogue One: Una Historia de Star Wars" se ha convertido en el blockbuster del año y es que los números no dejan mentir, tan sólo en su primer fin de semana, el primer spin-off de la famosa ópera espacial ha recaudado más de 150 millones de dólares en taquilla y ha cautivado a la prensa y a los warsies del mundo. No obstante, el punto de esta pequeña opinión no es la de resaltar lo que todos los medios han hecho obvio; sino de un reportaje en el que el centro de atención es Darth Vader, personaje que después de once años regresa a la pantalla grande, y de los motivos por los que, se necesita una cinta de éste enfocada a un público adulto.

El artículo de Kofi Outlaw en Comicbook, pone sobre la mesa el hecho de que un filme con clasificación "C" del Sith más popular de la galaxia se consume, en una combinación de elementos, datos de todo lo hecho en la saga y curiosidades del villano que dan como resultado una declaración sincera pero que, a mi parecer resulta desatinada.

No es de extrañarse que tras el éxito de "Deadpool" los espectadores pidan más producciones sin censura y llenas de violencia para las salas de cine, algo que ya ha hecho eco en "Logan", filme para el cual Hugh Jackman (Los Miserables) aceptó un recorte en su sueldo para que su despedida como Wolverine fuese brutal y sanguinaria. Sin embargo vale la pena recordar que el cine ha tenido joyas con este tipo de clasificación que se han quedado en la mente de los cinéfilos, desde décadas atrás como para darle el mérito exclusivo a la cinta de Ryan Reynolds (La Voces) en lo que a proyectos para adultos se refiere.


Outlaw atina en resaltar el peso de Vader a lo largo de la franquicia, no equivoca en señalarlo como un villano implacable, temible e imponente, algo que en "Rogue One" se ejemplifica de maravilla y que, como warsie confeso, me cautivó. Pero esto no quiere decir que el caído Anakin Skywalker deba regresar en una cinta individual con una temática contemplada para una audiencia madura.

Compararlo con otros colosos que han aterrado al público para apelar que arcos narrativos como los presentados en cómics y novelas lleguen a la pantalla grande con el brutal antagonista sin limitarse en su poder suena atractivo y más cuando se le destaca como un proyecto con toques de horror.

El problema no es lo anterior, sino lo que, a nivel personal creo es una forma errónea de manejar al personaje, sí Vader acojona, sí, es imponente y verlo en acción sólo hace que ese miedo crezca ¿y quién no estaría aterrado de un ser con la capacidad de asfixiar a alguien con sólo pensarlo? Lo cierto es que no es imperativo que se haga una película exclusiva de él.

Las razones son muchas, desde el tiempo en pantalla en el que se necesitaría de un guión sólido para no hacer monótono al personaje y tampoco convertirlo en un protagonista que pierda la relevancia y peso que tiene, algo con lo que las precuelas ya han experimentado de mala forma; hasta convertirlo en un individuo que se alejaría por completo del tono que tiene dentro de la franquicia.


Aquellos fanáticos que han recorrido los caminos de la Fuerza en todas sus vertientes coinciden en que en los cómics y novelas la complejidad de Darth Vader se ha reforzado, en varias historias se juega con el conflicto interno del personaje, temas como el dolor, arrepentimiento y odio que inundan su ser están presentes, sin embargo eso sólo contribuyen al desenvolvimiento que se conoce de él mas no en cambiar su desarrollo.

El caso va más allá de lo ya planteado, "Star Wars" es una saga con toques de fantasía, una aventura espacial para que la imaginación vuele alto y que en un inicio, se había contemplado como una adaptación de "Flash Gordon", una serie infantil en la que los malos eran así per se y los buenos eran toda bondad, aquel mítico personaje que inmortalizó la voz de James Earl Jones (El Rey León) y el aterrador traje que usa, era sólo eso, un villano unidimensional que creció con el tiempo.

Ver a Vader decapitar a sus víctimas y matar por el placer de hacerlo (algo que varios Tusken Raiders pueden corroborar) tampoco sirve como justificación para tal idea, personajes mutilados y asesinados con brutalidad en "Star Wars" ya han existido y todo eso en producciones clasificación "B", para jóvenes desde 12 años y adultos, los clones en Kashyyyk a los que Yoda (Frank Oz) les quita la cabeza con un mandoble rápido, la manera en la que Mace Windu (Samuel L. Jackson) termina con la vida de Jango Fett (Temuera Morrison) en Genosis y la caída del Conde Dooku (Sir Christopher Lee) a bordo de la nave insignia del General Grievous, la Invisible Hand, son ejemplo de ello y, para rematar, vale la pena recordar la forma en la que Anakin (Hayden Christensen) termina después de su duelo con Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor) en Mustafar, una escena que es bastante fuerte dentro del contexto en la que está.



Quizás, la única manera en la que funcionaría una película para adultos de Darth Vader sería si ésta propone ahondar en el aspecto religioso de la Fuerza, a la par de las políticas en la galaxia pero eso también ya se ha hecho en las series animadas y en las cintas, así que, como espectador no me entusiasma la idea de que se exageren esas características por el simple hecho de complacer un arrebato momentáneo de ver a la piedra angular de la saga como un monstruo al estilo de "Halloween" o de "Viernes 13", uno que acecha desde las sombras; después de todo, Lord Vader es lo suficientemente aterrador para que con sólo escuchar su respiración las cosas ya pinten mal para la escoria rebelde y, en lo personal, no necesita arreglo alguno.



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