Crítica: "Fiesta de Navidad en la Oficina". Humor en dosis contadas para la parranda del año


Título: Fiesta de Navidad en la Oficina.
Título Original: Office Christmas Party.
Reparto: T.J. Miller, Jason Bateman, Jennifer Aniston, Olivia Munn, Kate Mckinnon, Rob Corddry, Abbey Lee, Karan Soni.
Director: Josh Gordon, Will Speck.
Calificación: 3/5 Estrellas.

Diciembre, época del año en la que las pantallas, tanto grandes como chicas se llenan de producciones que apelan al espíritu navideño, cintas que hablan de la unión familiar, de la amistad y, por encima de todo, del amor al prójimo. Durante este mes no es extraño que una gran parte de los proyectos hagan alusión a la fantasía que despiertan las festividades mencionadas.

Filmes como "Mi Pobre Angelito" o "El Regalo Prometido" son ya referentes en el duodécimo mes del calendario, no obstante hay algunos ejemplos que, ambientados durante dichos días, ha abordado géneros alejados del contexto familiar que se percibe entre árboles adornados y casas repletas de luces; casos como "Duro de Matar" y "Gremlins" son algunos de ellos. Sin embargo son contadas las producciones que están completamente enfocadas en la Navidad y que buscan complacer a un sector de la audiencia más adulto.

Esto ha sido algo que la más reciente producción de Paramount Pictures y de DreamWorks toma como punto de partida para una cinta en la que los excesos y la jovialidad decembrina son una combinación desastrosa para narrar una historia que busca emular el éxito que en su momento tuvo "¿Qué Pasó Ayer?": presentar una comedia adulta, en la que los protagonistas principales se enfrentan a dilemas serios y no ha situaciones que podrían resolver con facilidad.


Lo anterior es aderezado con alcohol, drogas, música y sexo sin ataduras para darle forma a "Fiesta de Navidad en la Oficina", la cual presenta a Clay, manager de una empresa que, al borde de la quiebra y ante la amenaza de su hermana, Carol, presidente de ésta, por cerrar las oficinas de manera definitiva; decide ofrecer una enorme parranda para conseguir un contrato que salve  a su franquicia. Lo que parece ser una buena idea terminará por salirse de control y dará pie a un sin fin de problemas y peripecias que Clay tendrá que resolver con la ayuda de Josh, su empleado y amigo.

Vale la pena mencionar que la hoy sentenciada presenta a un elenco de primera, que convence pero tiene altas y bajas, casos como el de T.J. Miller (Deadpool), quien da vida a un disparatado y desenfrenado Clay, y logra convencer con su interpretación, aunque llega a exagerar al hacerlo; al igual que Jason Bateman (Hancock) en el papel de Josh, personaje con el que el actor se siente cómodo pero sólo porque está trazado de la misma manera que el resto de los papeles que ha interpretado en otros filmes.

Los protagonistas se completan con la participación de Jennifer Aniston (Friends) como Carol, Olivia Munn (X-Men: Apocalipsis) como Tracy y Kate McKinnon (Cazafantasmas) como Mary, sobre ellas basta decir que, aunque aportan interpretaciones aceptables, como la hecha por la otrora Rachel, quien se sumerge en un personaje molesto y que hasta cierto punto se muestra como la antagonista ideal, apenas destacan con contadas excepciones, pues la guapa Munn carece del carisma suficiente para volverse relevante y McKinnon se llega a notar plana cuando se supone debe lucirse, sin embargo, en ocasiones se robarán la cámara..


Sin embargo, como se dijo, el elenco tiene sus puntos flacos y esto se relaciona directamente con los personajes secundarios, los cuales sólo servirán para intentar darles a los principales mayor peso y aterrizarlos en un contexto en el que en muchas ocasiones se siente forzado. Esto se puede notar en la interacción entre algunos de los ya mencionados, como es el caso de Bateman con Munn, quienes representan el enfoque romántico del filme, el cual ha pesar de estar bien trazado en momentos se siente desaprovechado.

Por su parte, la relación entre Miller y Aniston juega con el clásico conflicto entre hermanos que no se llevan bien y que deberán trabajar para superar sus diferencias, algo que está implicito pero que termina por resolverse de manera apresurada.

Lo recién dicho lleva directo al guión de Justin Malen (Bastardos) y de Laura Solon (La Boda de Tooty), el cual tiene una premisa interesante pero que se pierde en la pantalla, lo que se supone es una cinta llena de humor negro, ácido e irreverente se convierte, lentamente, en una película navideña en la que su mayor atractivo: la fiesta, termina por ofrecer momentos graciosos pero que no arrancan carcajadas a cada instante.


Esto no debe malinterpretarse, "Fiesta de Navidad en la Oficina" tiene escenas y chistes que harán reír a los espectadores pero no de la manera que esperan y es que parece ser que lo más divertido de la hoy sentenciada es lo que se muestra en los promocionales; a ello es necesario agregar que la prometida parranda que se luce en los avances es dejada de lado para que los personajes principales se desarrollen más, algo que es bien manejado dentro de la trama pero que termina por diluir lo que parecía ser un proyecto mucho más entretenido.

La dirección de Josh Gordon (Patinazo a la Gloria) y de Will Speck (Loco por Ella) es, quizás, el punto más flojo de la hoy sentenciada, pues en ocasiones el ritmo estrepitoso se ve interrumpido por la inclusión de subtramas que no despegan y de secuencias que no aprovechan el potencial de sus actores y de su historia principal, pues en muchas de ellas se nota un súbito cambio en el estilo de narrativa, la cual busca combinar la comedia con tintes románticos y fraternales cuya resolución parece fueron sacadas de último momento.

En conclusión, "Fiesta de Navidad en la Oficina" es un ejercicio medianamente divertido dentro del género, con actuaciones que por si solas tardan en mostrarse convincentes y que en conjunto no despegan por completo, además de ello el humor no es tan espectacular como se podría suponer, a pesar de ello cuenta con momentos graciosos en los que el humor negro y ácido se combinan bien para ser aderezados con chistes de insinuaciones sexuales que los complementan de buena manera.


La hoy sentenciada es una producción que, con todo y sus errores, cumple con su fin de entretener, sin embargo se nota que pudo haber ofrecido más risas, algo que podría decepcionar a aquellos que buscan una comedia irreverente y sin tapujos. No obstante, termina por ser una opción distinta con una premisa original, que sólo vale la pena si se está preparado para entrar a la sala sin muchas expectativas.

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