Crítica: "La Chica del Tren". Un misterioso viaje que te intrigará.


Título: La Chica del Tren."
Título Original: The Girl on the Train.
Reparto: Emily Blunt, Rebecca Ferguson, Haley Bennett, Justin Theroux, Luke Evans, Edgar Rámirez, Allison Janney, Darren Goldstein, Lisa Kudrow.
Director: Tate Tylor.
Calificación: 3.5/ 5 Estrellas.

Contar una historia de misterio es una ardua labor, no sólo por el hecho de que, como en cualquier filme, los personajes deben ser intrigantes, sino porque la misión de los responsables detrás de la cámara es la de mantener al espectador con intriga y curiosidad a lo largo de la trama. Son contados los proyectos que logran realizar lo anterior y entregar un producto que cautive de principio a fin, sobre todo en una época en la que los detalles más mínimos pueden condenar una cinta antes de su lanzamiento.

En este sentido, Hollywood se ha valido de la literatura, como suele ser, de arcos narrativos con los elementos mencionados, casi todos inspirados en relatos de crímenes y misterios, desde décadas atrás, producciones como "La Dalia Negra", "Hollywoodland" y "Pérdida" son ejemplo de ello y la hoy sentenciada es una que apela a un evento detonante para ahondar en la mente de los protagonistas, una cinta que promete hacer que los fanáticos mantengan los ojos clavados en la pantalla: "La Chica del Tren".

Basada en la novela de Paula Hawkins, la cinta cuenta la historia de Rachel, interpretada por Emily Blunt (Al Filo del Mañana), una mujer con problemas de alcoholismo que todos los días viaja en el tren de Nueva York y que en sus trayectos observa las casas del camino, en especial dos, en una de ellas vive su ex-esposo, Tom a quien da vida Justin Theroux (Megamente), junto con su nueva pareja, Anna encarnada por Rebecca Ferguson (Misión Imposible: Nación Secreta). En la segunda vive una chica llamada Megan, personaje de Haley Bennett (Marley y Yo) a lado de su esposo, Scott, a quien da vida Luke Evans (Rápidos y Furiosos 6).


Cada día, le crea una historia a Megan y las cosas parecen marchar bien hasta que la joven desaparece y a ella se le ubica en el lugar de los hechos, a partir de entonces, Rachel decide averiguar que ocurrió y resolver cómo es que su vida encaja con los hechos, a la par que lidia con su adicción.

Al tratarse de una trama en la que el nivel de secretismo, dentro de la misma, debe ser una prioridad, las actuaciones son excelentes, cada uno de los participantes logra alimentar el halo de misterio y curiosidad que una producción de este estilo necesita. Sin embargo, la interpretación de Emily Blunt es la que sobre sale del resto, no sólo porque es ella quien lleva el eje de la historia sino porque aborda el alcoholismo de su personaje sin caer en exageraciones y atina en hacer que el espectador esté al pendiente de lo que ocurre.

Por su parte, las intervenciones de Ferguson y Bennett benefician el desenvolvimiento de la cinta al acentuar el nivel de intriga con sus personajes, ellas, a lado de Theroux y Evans, hacen que el desarrollo de Rachel sea más acentuado y detallado, todo sin perder el hilo conductor de la producción que gira en torno de Megan.


En lo que concierne al guión de Erin Cressida Wilson (Chloe), el cual vale la pena destacar es un arma de doble filo, aquellos que leyeron la novela sabrán que ocurre pero los cinéfilos que desconocen la obra estarán atentos a lo que ocurre y comenzarán a realizar conjeturas en su cabeza que son, exquisitamente, reforzadas por los distintos giros que hay en la trama. No obstante, varios de estás vueltas inesperadas revelan de manera importante detalles que harán que, a partir de cierto punto, la historia se vuelva predecible.

Pero lo anterior no debe tomarse como algo fatalista, debido a que a lo largo del filme el interés por saber cómo se resuelve el argumento toma más fuerza que el saber qué ha pasado, algo que los amantes de este tipo de proyectos amarán. Todo esto se ve bien manejado con un uso interesante del cómo se narra la cinta, la cual es contada a través de flashbacks que se intercalan con los eventos que ocurren en la actualidad.

Así mismo, la fotografía de Charlotte Bruus Christensen (La Caza) es de lo más destacable de la hoy sentenciada, con un juego de ángulos en los que la cámara pasa de planos en primera persona, acercamientos y paneos, logra mantener el nivel de intensidad gran parte de la cinta, mientras que la paleta de colores, la mayoría fríos, ayudan a que la sensación de intriga y expectativa estén a la orden para que no se pierda ningún detalle de lo que ocurre.


En lo que refiere a la dirección de Tate Taylor (Historias Cruzadas), se puede mencionar una impecable adaptación que hace de "La Chica del Tren" un filme interesante en su hechura, una que de la mano de la música del aclamado Danny Elfman (Batman) traza una narrativa a la que el observador se sentirá atraído desde un principio.

No obstante, la hoy sentenciada cuenta con un ritmo pausado, que se toma su tiempo para poner cada detalle en la mesa de una forma que a algunos podría resultar tediosa o cansada pero que se ayuda del desarrollo de los personajes y de los eventos que acontecen en la pantalla.

En conclusión, "La Chica del Tren" es un ejercicio agradable con giros que, a pesar de poderse volver predecibles, son satisfactorios debido a la manera en la que los personajes están dibujados y de cómo embonan las piezas para formar un panorama completo dentro de un thriller de misterio y drama que cumple cabalmente con las expectativas que se tienen y que vale la pena gracias a las increíbles actuaciones de los involucrados.
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