Crítica: "El Contador". Los números rojos del crimen.


Título: El Contador.
Título Original: The Accountant.
Reparto: Ben Affleck, Anna Kendrick, J.K. Simmons, Jon Bernthal, Jeffrey Tambor, Cynthia Addai-Robinson, John Lihtgow, Jean Smart.
Director: Gavin O'Connor.
Calificación: 3.5/5 Estrellas.

A lo largo de la historia del cine, los thrillers que combinan la acción con el drama suelen dejar a los espectadores con sentimientos encontrados, ya sea por el hecho de que las secuencias de violencia están bien balanceadas con la historia, porque la trama pasa a segundo plano y no se desarrolla como se desearía o porque las escenas de combates y persecuciones, el principal atractivo del proyecto en cuestión, no cuajan con la narrativa que se tienen o con los personajes.

Sin embargo, también hay ejemplos en los que las tramas están bien estructuradas a la par que mantienen a los fanáticos al borde del asiento con un torrente de adrenalina e intriga que los deja satisfechos, casos como "El Asesino Perfecto" de Luc Besson es muestra de que las producciones en las que los disparos y peleas son parte de los ingredientes principales, pueden ofrecer narrativas interesantes con protagonistas ambiguos.

Parte de lo anterior se puede apreciar en "El Contador", filme que cuenta con una premisa interesante y que lo convierte en uno de los estrenos a considerar este otoño, no obstante también es una producción con altibajos que son dignos de análisis para saber si, la más reciente actuación de Ben Affleck (Batman vs Superman: el origen de la justicia), ha roto algunos parámetros del género.


La hoy sentenciada cuenta la historia de Christian Wolff, personaje del también actor de "Pérdida", un hombre con Asperger, un nivel de Autismo funcional que lo hace un experto en números y un genio en contabilidad, debido a ello, Wolff se gana la vida como contador de grupos criminales, algo que lo ha puesto en la mira del FBI, para reducir el interés que la agencia gubernamental tiene en él, decide hacer un trabajo para una empresa completamente legal; lo que parece ser una simple asignación para descubrir un desfalco financiero termina por sumergirlo en una intriga que pondrá su vida y la de Dana Cummings (Anna Kendrick) en peligro. Con el gobierno estadounidense pisando sus talones y un grupo de asesinos al acecho, Wolff deberá proteger a Dana para descubrir por qué lo quieren muerto.

Las actuaciones son parte de lo que despertará controversia entre los cinéfilos, a pesar de ser buenas y estar bien aterrizadas, el desenvolvimiento de los personajes termina por ofrecer encarnaciones ambiguas pero con las que será difícil empatizar. Esto ocurre, principalmente, con la interpretación de Affleck, misma que es sólida y creíble pero que se siente, en algunos momentos, exagerada al presentar a un hombre autista al que le es complicado relacionarse con otros y es que, a pesar de ser una encarnación acertada, termina por ser en muchos momentos acartonada.


Lo anterior, por curioso que sea, termina por beneficiar la participación del resto del elenco, en especial de J.K. Simmons (Spider-Man), quien da vida a Raymond King, un agente del Departamento del Tesoro, y con el personaje de Jon Bernthal (Marvel's Daredevil), debido a que son estos quienes hilan los elementos más importantes de la historia y de Christian Wolff, respecto a Simmons, se puede apreciar una interpretación fluida y natural que hace que robe la cámara cada vez que está en escena, mientras que el actor que da vida a Frank Castle en el MCU, le da a la audiencia una actuación intrigante que se adereza con una personalidad mejor construida que la del protagonista de la cinta.

No obstante, las intervenciones de Kendrick, se notan grises, pues termina por convertirse en un recurso que simplemente funciona para conectar a los villanos en cuestión con el resto de los personajes y apenas destaca debido a la importancia que tiene en la historia, ya que su desarrollo es opacado por los demás actores, algo que decepciona en medida que su relevancia pasa de largo.

Por su parte, el guión de Bill Dubuque (El Juez) es sólido, a través de flashbacks, mismos que se intercalan con los eventos en el presente, esto ayuda a que el espectador logre identificarse con el personaje de Affleck a la par que sienta las bases para justificar la personalidad y acciones del protagonista. A pesar de ello, la trama llega a un punto en el que varias secuencias se siente forzadas y reducen el ritmo de la hoy sentenciada, debido a que ésta tiene un hilo conductor pausado.

Esto último es algo que la dirección de Gavin O'Connor (The Americans), rescata, de la mano con la fotografía de Seamus McGarvy (Avengers), pues en conjunto logran una edición en la que la iluminación y ángulos de cámara enfatizan las secuencias de acción y le dan dramatismo con dosis de violencia que no se exageran y se apegan a la narrativa de la historia.


Además de ello, "El Contador" ofrece momentos graciosos para aligerar su ya mencionado ritmo, algunos de los espectadores agradecerán varios guiños alusivos a la participación de Affleck como Batman en el DCU, además de contar con situaciones en las que su personaje debe interactuar con otros.

En conclusión, la hoy sentenciada, es un intrigante thriller de acción y drama que sorprenderá a propios y extraños, una cinta bien trazada que se adereza con giros inesperados y con escenas violentas que convencen  y con actuaciones interesantes que ofrecen una trama interesante y poco predecible, gracias a un guión contundente y original, algo que, en estos días, resulta difícil de conseguir.






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