Crítica: "El Bebé de Bridget Jones". La nueva página en el diario de la rubia Zellweger


Título: El Bebé de Bridget Jones.
Título Oficial: Bridget Jones's Baby.
Reparto: Renée Zellweger, Colin Firth, Patrick Dempsey, Jim Broadbent, Emma Thompson, Sarah Solemani, Gemma Jones, Sally Phillips.
Director: Sharon McGuire.
Calificación: 4/5 estrellas.

Secuelas van y vienen, algunas son creadas para hacer que franquicias redituables generen más ganancias o son hechas debido a la moda de las licencias con las que trabajan y otras tantas son realizadas para revivir historias que hace décadas cautivaron al mundo, sin embargo, son pocas las que llegan a ver la luz para cerrar ciclos y para poner un punto final en proyectos que, en su momento, fueron gratas sorpresas en el séptimo arte.

En lo que respecta al género de la comedia, lo anterior no se ha hecho y la mayoría de veces las segundas, terceras y cuartas y hasta quintas partes de una franquicia como ha ocurrido con "Scary Movie" simplemente sirven para explotar una formula ya desgastada que cansa más que entusiasmar, por lo que contar con el regreso de una saga que hace casi veinte años supuso una bocanada de aire fresco implicaba un gran riesgo: convertirse en un rotundo fracaso o en una producción entretenida y divertida.

Tal es el caso de la hoy sentenciada, "El Bebé de Bridget Jones", la tercera entrega en la historia de la problemática y carismática vida amorosa de Bridget, una mujer que en su madurez no ha sentado cabeza y que se siente presionada por su entorno para encontrar al amor de su vida. Con una primera parte graciosa y llena de humor y actuaciones sólidas, la adaptación de "El Diario de Bridget Jones",novela de Helen Fielding, demostró que las comedias románticas no necesitan de una construcción empalagosa y llena de clichés para narrar una historia centrada en un personaje femenino que ansia hallar a su media naranja y que cuando cree hacerlo se topa con que, quizás, su alma gemela puede estar en una de dos personas distintas entre sí pero que le atraen profundamente. No obstante, su secuela "Bridget Jones: Al Borde de la Razón" del 2004, no tuvo la misma recepción y el diario de la protagonista dejó de ser de interés para gran parte del público.



La trama de la cinta a analizar, busca revitalizar la franquicia y lo hace de manera acertada, no sólo porque aterriza una historia, aparentemente, inconclusa a poco más de una década de haberse quedado en suspenso, sino porque logra apelar a la nostalgia de una forma acertada y termina por desarrollar a los personajes.

Ambientada en la actualidad, la historia lleva al espectador hasta el cumpleaños número 43 de Bridget Jones, que no podría interpretada por otra que no fuese Renée Zellweger (Irene, Yo y mi Otro Yo), quien ha logrado perder peso y tener un trabajo estable pero que no ha podido superar sus tropiezos amorosos con Mark Darcy, quien vuelve a ser encarnado por el genial Colin Firth (Kingsman: El Servicio Secreto) y con Daniel Cleaver, a quien dio vida Hugh Grant (Un Lugar llamado Notting Hill).

Ante esto, su amiga y compañera de trabajo, Miranda, que es personificada por Sarah Solemani (Hector), la convence de que se deje llevar por la vida y que disfrute de su soltería, algo que hará que la rubia protagonista termine por embarazarse.



Como se puede suponer, las actuaciones son agradables y sólidas, con dos cintas anteriores, los participantes se saben mover con sus personajes y los conocen a la perfección por lo que ver a Zellweger de vuelta como Bridget y a Firth como Mark es algo que los fanáticos agradecerán y que se siente natural dentro de la cinta, a esto es necesario añadir la inclusión de Patrick Dempsey (Grey's Anatomy), quien da vida a Jack, el nuevo interés amoroso de la protagonista y nuevo rival del personaje de Firth, y que termina por adaptarse de una forma fluida en la franquicia y hacerse de su lugar sin que se note la ausencia de Hugh Grant en esta entrega. Lo que hace que éstos tres, formen un trío que se siente natural, con buena química y que se fortalecen entre sí cada vez que comparten la cámara.

Sobre la participación de los secundarios basta con mencionar que son divertidas y que terminan por complementar a los tres actores principales y destacan las intervenciones de Solemani, de Emma Thompson (Harry Potter), quien da vida a la Dra. Rawlings  y de Jim Broadbent (Pandillas de Nueva York), actor que repite como el padre de Bridget, ya que son ellos quienes le imprimen más humor a la cinta y lo hacen de diversas maneras, algo que ayuda al desarrollo de la historia.

La fotografía de la cinta es buena, cada una de las escenas está perfectamente editada por lo que los cortes y transiciones se notan bien hilados y el humor físico, otra parte importante de ésta, completa la de por si entretenida historia.


Lo anterior da pie al guión y dirección de la hoy sentenciada, la historia escrita por la autora del libro, Dan Mazer (Borat) y la mismísima Thompson demuestra un buen desarrollo y evolución de los personajes, ninguno se siente forzado y la manera en la que las subtramas y la narrativa principal se combinan permite ver una buena estructuración de la película, la cual no sólo cae en los hombros de una madura y competente Zellweger, sino en el resto del reparto con el que cuentan.

Mientras que la dirección de Sharon McGuire (Incendiario) es reflejo de un trabajo comprometido y del dominio que tiene la cineasta para trasladar a los personajes desde el 2004 hasta el 2016 y esto no es algo que sea resultado de la suerte, pues se trata de la responsable de la primera cinta de Bridget Jones, lo que hace que se note como una reunión entre conocidos que saben llevarse bien y trabajar de manera coordinada. Mención aparte de un excelente uso de flashbacks que ayudarán a que la nostalgia por las primeras entregas se integren de forma acertada en la trama.



"El Bebé de Bridget Jones" es un excelente ejercicio sobre cómo se puede revivir una franquicia tras poco más de una década de estar fuera del radar de la audiencia y que no sólo complace a los fanáticos de las primeras dos cintas, sino que también logra atrapar a aquellos que buscan una comedia romántica y desean pasar un buen rato.

La combinación de humor adulto, situaciones graciosas y toques de drama hacen de la hoy sentenciada una producción que vale la pena ver y que se disfruta de principio a fin, una cinta que no se siente forzada o innecesaria y que ayuda a cerrar los ciclos que Bridget Jones dejó inconclusos hace trece años.




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