Crítica: "Un Traidor entre Nosotros". El espionaje en zapatos ajenos


Título: Un Traidor entre Nosotros.
Título original: Our Kind of Traitor.
Reparto: Ewan McGregro, Naomie Harris, Stellan Skarsgard, Damien Lewis Grigoriy Dobrygin, Velibor Topic, Alec Utgoff.
Director: Susanna White.
Calificación: 3/5.

Las historias de intriga internacional y espionaje han maravillado a las audiencias por décadas, desde el clásico James Bond y sus constantes aventuras, hasta las más recientes entregas en las que Jason Bourne devela los secretos y traiciones de agencias gubernamentales. Cada una de estas y otras producciones comparten algo en común: la acción. Conocidas por secuencias de persecuciones en corredores estrechos, azoteas de edificios y vehículos que van a máxima velocidad, los espectadores siempre esperan que, al final, haya una confrontación que termine con explosiones y disparos.

A estas alturas podría parecer que cualquier thriller con una premisa digna de los dos personajes mencionados, caería en el cliché de dar una cinta de acción desmesurada en la que el principal atractivo es el vertiginoso desenvolvimiento de las escenas, sin embargo, pocos son los proyectos que buscan ver el mismo tema con otra lente y aterrizar a quien está en la butaca en los zapatos de alguien ordinario inmerso, de la nada, en el mundo al que el simpático 007 ya está acostumbrado y esto ocurre con: "Un Traidor entre Nosotros".


La trama cuenta cómo Perry, interpretado por Ewan McGregor (La Isla) y su esposa Gail, a quien da vida Naomie Harris (007: Skyfall), conocen a Dima, personaje encarnado por Stellan Skarsgard (Thor), durante unas vacaciones en las que éste le termina confesando, al primero, que es un banquero de la Mafia rusa y que desea salir del negocio ante la llegada de un nuevo líder. Entre sospechas y el desconcierto de tal noticia, Perry, quien es un profesor de universidad, decide ayudar al recién conocido ruso, lo hace que él y su esposa terminen en medio de un conflicto entre el Servicio Secreto Británico, encabezado por Héctor, protagonizado por Damian Lewis (Homeland) y Dima, sin saber en quién confiar

Lo anterior es el punto más destacable de la hoy sentenciada, un guión fresco y lleno de intrigas que mantienen atenta la mirada en la pantalla con tal de saber qué es lo que ocurrirá, no obstante también es su principal defecto, pues conforme la narrativa se desenvuelve, poco a poco el ritmo y la intensidad que promete el filme se convierte en una montaña rusa en la que los puntos álgidos que podrían servir para dramatizar la cinta, terminan por entregar un recorrido plano con unos cuantos momentos a destacar.

Así mismo, las actuaciones son interesantes, sólidas pero que tiran en un ir y venir en su intensidad que hace a los personajes ambiguos y ocasiona que el interés en ellos se diluya poco a poco, cabe destacar que las participaciones de los dos principales, McGregor y Harris convencen, sin embargo palidecen ante las intervenciones de Skarsgard y Lewis, quienes terminan por adueñarse de la película en un juego del gato y el ratón,  que los terminan por convertir en lo más memorable del filme.


Por su parte la fotografía a cargo del ganador al Oscar Anthony Dod Mantle (Quisiera ser Millonario) es excelente, aprovecha bien las locaciones en las que "Un Traidor entre Nosotros" se lleva a cabo para presentar paneos de diversas partes del mundo, principalmente Francia y Marruecos, en los que la luz juega de manera inteligente con lo que ocurre en la historia, así mismo los ángulos en los momentos más llamativos del proyecto se toman la libertad de jugar un poco y romper con el estilo tradicional al que se está acostumbrado pero no rompe su pausado ritmo.

Con lo que respecta a la dirección de Susanna White (Masters of Sex) se puede apreciar la mesura con la que adapta la novela de John Le Carré pero pierde el control al poco tiempo, el ya mencionado estira y afloja en la manera en la que lleva a los personajes y el ritmo lento que tarda en despegar para después estancarse de nuevo, son lo que más llama la atención de su trabajo, uno al que hay que ponerle mucha atención para no perder el hilo y que en un par de ocasiones se cae errores de edición que saltan a la vista.

Curiosamente lo último es, quizás, lo más curioso de la hoy sentenciada, pues el proyecto es presentado en tres actos que se conectan de una manera peculiar y en los que los dos protagonistas principales son delegados al rol de espectador durante gran parte de la trama mientras que la audiencia se queda a la espera de ver cómo participan.


En conclusión, la hoy sentenciada es una producción que en papel suena interesante pero que en su ejecución se cae y le cuesta levantar de nuevo la emprendida que había cimentado con un principio interesante y tarda en acoplar con lo lento de su hechura y lo poco equitativo en el desarrollo de los que están inmersos en la historia.

Sin embargo, entre tantos thrillers de espionaje en los que la acción es sustancial y la narrativa se deja en pos de la adrenalina, "Un Traidor entre Nosotros" es un ejercicio acertado al cual se le puede apreciar como un todo cinematográfico en términos creativos y que cumple su principal propósito: poner a alguien como el espectador, entre la Mafia Rusa y el Servicio Secreto.
Con la tecnología de Blogger.