[Tardes de Netflix]: "Black Mirror". Perturbador golpe en la quijada


Originalmente realizada para Eisenheim: Reviews, critics & more. - eisenheim.net
"Black Mirror" es un caso extremo de catoptrofobia (trastorno que consiste básicamente en el atípico estado de ansiedad que padecen ciertas personas al afrontar, bien el reto de mirarse al espejo, o bien el hecho de encontrarse en las proximidades de uno de ello) en el que, gente con el padecimiento, enuncian imágenes amorfas invadiendo la realidad y la tornan superrealistas; es un contundente golpe a la quijada de crítica visual social, una pantalla de cualquier tipo y de cualquier tamaño que emite refulgencias las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Charlie Brooker, el creador de la serie, es un crítico articulista cuya postura hacia la tecnología siempre ha sido la misma: Es una droga, una socialmente aceptada y muy poderosa que desemboca en ansiedad y paranoia. Channel 4, el canal británico que transmite y produce la serie, personaliza el concepto de Brooker dotándolo de discursos mejor logrados por el poder técnico que tienen las cadenas televisivas y la facilidad con que estas escupen cantidades de material popular todos los días.
Black Mirror es una serie cuyo argumento gira en torno al papel que juega la tecnología en nuestras vidas, vaya que fue bastante irónico ver los primeros episodios en mi dispositivo inteligente portátil; y cómo esta tecnología conforme avanza, dota de posibilidades nuevas a la humanidad, eventualidades que uno observa y reconoce, lo que vuelve cada episodio un golpe de sobre análisis y miedo constante a que el futuro se convierta de cierto modo en un Apocalipsis, más que bélico, de perturbador silencio.


Lo que la serie regala al espectador es la capacidad de elección, no cuenta una historia pausada llena de narrativas que conectan el inicio de un episodio al final del subsecuente, sino que cuenta pequeñas vivencias, una en cada episodio, de personajes cargados de humanidad en un mundo aparentemente deshumanizado y dependiente; lo interesante es cuando cada historia se vuelve cada vez menos arquetípica y predecible. Desde el primer episodio se salta desde un “¿Qué pasaría si..?” a un “esto nos está pasando”, uno no ve una historia futurista con autos voladores o viajes intergalácticos, uno ve rasgos de un futuro muy alcanzable, vertiginosamente próximo.
Black Mirror también es una ventana, hacia la cual se arrojan las más grandes inquietudes que se tienen de cara al crecimiento tecnológico, el amor y el desamor en linea, la vida pública y las redes sociales, la vida y la muerte; las incógnitas van in crescendo junto con las notas de cada episodio, por mencionar un ejemplo, si la tecnología nos lo permitiera ¿Traeríamos a algún ser querido de la muerte? ¿Nos atreveríamos a espiar lo que realmente opinan y sienten por nosotros?, sin duda, preguntas tan oscuras como interesantes.
La serie ideada por Brooker ha tenido una aceptación increíble en todas partes del mundo, con todo y su crudeza agresiva que tiene para reflejar al espectador; a pesar también de la separación a lo más usual, eliminando narradores, presentadores, o algún tipo de aclimatación, simplemente arrojando las historias con un inicio a medias, obligando al ejercicio de atención que dura hasta el final de cada entrega a pesar de contar con solo 3 y 4 episodios de la primera y segunda temporada respectivamente.


La recomendación de hoy cuenta con un gran reparto en forma de carrusel, desde rostros reconocibles, como algunos no tanto, haciendo desfilar a actores como Rafe Spall (Pete Versus Life, Life of Pi), Bryony Neylan-Francis (Cockneys vs Zombies) y Toby Kebbell (The Sorcerer’s Apprendice, Prince of Persia: The Sands of Time) entre otros. El carrusel también incluye un universo basto de colaboradores y extras, regalando un director diferente para cada episodio. Recientemente se ha anunciado la entrega de la tercera temporada, repitiendo a Charlie Brooker como escritor y productor y a Annabel Jones como productora ejecutiva, dando como fecha de salida a través de Netflix el 21 de Octubre del presente.
Vale la pena observar de cerca el ambiente cinematográfico que se nos ofrece, ambiente que busca la representación más fiel de la realidad, como si el espectador estuviera observando desde una pequeña cámara espía al estilo del Gran Hermano, dejando desnudos a los personajes, humanos y vulnerables.

“Si existiera un smarthphone que se pudiera recargar únicamente renunciando a diez minutos de nuestra vida, habría gente que sin duda lo haría. En fin, qué son diez minutos, tengo que pasar el siguiente nivel de Angry Birds” - Charlie Brooker
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