Crítica: "El Club de las Madres Rebeldes". Mamás que rompen normas con humor


Título: El Club de las Madres Rebeldes.
Título Original: Bad Moms.
Reparto: Mila Kunis, Kristen Bell, Katheryn Hahn, Christina Applegate, David Walton, Jay Hernández, Jada Pinkett Smith, Annie Mumolo.
Director: Jon Lucas y Scott Moore.
Calificación: 3/5 estrellas.

Comedias para una audiencia adulta van y vienen, muchas de ellas, en los últimos años, han buscado narrar historias en las que los personajes se enfrentan a situaciones donde su nivel de madurez y capacidad de resolución de problemas son un punto central en la trama y mientras la mayoría apelan a un humor ácido cargado de referencias sexuales y al uso de sustancias ilícitas, son pocas las que logran destacar en la taquilla y se quedan en la memoria de la audiencia.

Ejemplos hay muchos, los filmes de Todd Phillips como la trilogía de "¿Qué Pasó Ayer?" y "Todo un Parto" son algunos de los proyectos que se han enfocado en lo anterior, al igual que las dos cintas de "Buenos Vecinos" de Nicholas Stoller, sin embargo la mayoría de ellos se enfocan a un público masculino y sus protagonistas son, predominantemente hombres, en los que las mujeres juegan un papel secundario. Esto último destaca debido a que son pocas las cintas en las que el protagonista es femenino.

La hoy sentenciada, "El Club de las Madres Rebeldes", apela a lo recién mencionado y le ofrece a la audiencia una producción en la que el personaje principal se enfrenta a la modernidad y al cliché de las convenciones sociales en lo que se refiere al rol de ser mujer, todo esto con una dosis de humor que juega con distintas vertientes y ofrece una gama variada de bromas que hilan la trama poco a poco.


La historia presenta a Amy Mitchell, interpretada por Mila Kunis (Ted) quien a sus 32 años tiene un estilo de vida estresante: se hace responsable de cada aspecto de su familia, desde llevar a sus hijos a la escuela, mantener su hogar en orden y sostenerse en una empresa llena de veinteañeros desinteresados, hasta cuidar de su esposo Mike, a quien da vida David Walton (New Girl).Sin embargo, los problemas no se detienen ahí y harta de las "reglas" que un grupo de madres del colegio de sus hijos, comandadas por Gwendolyne, personificada por Christina Applegate (El Libro de la Vida), Amy decide dar un giro por completo a su rudimentaria y cansada vida a lado de sus amigas, la sumisa Kiki, interpretada por Kristen Bell (Veronica Mars) y la alocada Carla, a quien da vida Kathryn Hahn (Cómo Perder a un Hombre en Diez Días).

Las actuaciones son, quizás, el punto más fuerte de la cinta y destaca la química entre las protagonistas principales gracias a interpretaciones que se complementan entre sí y que abordan a la perfección los estereotipos de algunos personajes, en especial el de Hahn, quien en muchas ocasiones destaca por encima de sus compañeras y se roba las risas.

 Así mismo las participaciones de Kunis y Bell son buenas, ya que sus personajes muestran un progreso y evolución a lo largo del filme, mención aparte para la intervención de Applegate, quien entrega a un personaje imponente que se perfila como una villana excelente para la trama.



Como se mencionó, el filme presenta una gama amplia de estilos humorísticos y en este sentido, la hoy sentenciada cuenta con una de sus mejores cartas dentro del género cómico, puesto a que juega con bromas sexuales sin caer en lo vulgar y brinda un balance con chistes absurdos que complementan su desarrollo sin llegar a gastarse o sentirse excesivos.

Respecto a su fotografía vale la pena destacar el uso de cámara lenta de una manera similar a la que se ha visto en otras películas de comedia, con montajes en los que se complementan imágenes editadas en este estilo visual con música que acentúan lo estrepitoso del momento y, a su vez, presenta una edición en la que los cortes y transiciones se apegan por completo a la narrativa de un filme tradicional sin ofrecer algo nuevo.

La dirección de Jon Lucas (¿Qué Pasó Ayer) y de Scott Moore (Si Fueras Yo), quienes también fueron responsables del guión, es sólida y aunque en momentos "El Club de las Madres Rebeldes" pierde el ritmo con escenas que se atropellan entre sí y atenúan el desenvolvimiento de la trama, logran mantener el mismo tono a lo largo de toda la cinta. Sin embargo, uno de sus problemas son las subtramas, las cuales, a pesar de complementar la historia principal, se sienten en ocasiones forzadas y pierden su potencial para enriquecer la historia.


Otro punto a destacar es el hecho de que la hoy sentenciada se desliga de comedias similares, en las que las protagonistas se abren paso en un mundo complicado desde la perspectiva social y cultural, y ofrece una historia en la que se presenta a la mujer como es en realidad: fuerte, comprometida para con sus metas, que no se da por vencida.

En conclusión, "El Club de las Madres Rebeldes" es un ejercicio interesante en la comedia y muestra un reflejo del estilo de vida contemporáneo, al menos en Estados Unidos en pleno siglo XXI, que toca diversos temas culturales en los que la mujer había quedado relegada dentro del cine por mucho tiempo. Una cinta que a pesar de brindar un gran número de bromas adultas también se adentra con seriedad a la forma en la que las antiguas normas sociales establecían cómo debe comportarse una mujer y rompe ese paradigma de una manera graciosa que robará carcajadas en más de una ocasión.

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