Crítica: "La Leyenda de Tarzán". El nuevo aullido del Hombre Mono


Título: La Leyenda de Tarzán.
Título Original: The Legend of Tarzan.
Reparto: Alexander Skarsgard, Margot Robbie, Christoph Woltz, Samuel L. Jackson, Djimon Hounsou, Osy Ikhile.
Director: David Yates.
Calificación: 3/5.

Si hay un personaje que es conocido a nivel mundial ese es Tarzán, desde su primera aparición en la novela "Tarzán de los simios" en 1912 y de la pluma de Edgar Rice Burroughs, el llamado Hombre Mono ha tenido una larga historia dentro del mundo del cine desde 1918, pasando la popular e inigualable interpretación en 1932 del nadador olímpico Johnny Weissmuller, hasta la ya conocida cinta animada de Disney de 1999. Sin embargo, a casi cien años de existencia, el personaje que se columpia entre lianas y de aullido distintivo ha sido trabajado de manera similar en los medios en los que ha aparecido, salvo contados intentos en los que su historia ha sido modificada para apelar a una nueva audiencia, como lo es el caso de "Tarzán" de 2013, en la que la trama fue aterrizada en la actualidad con paupérrimos resultados en taquilla y crítica.

La nueva producción del personaje literario, "La leyenda de Tarzán" también busca darle un giro distinto al relato original para presentar una trama con propuestas interesantes y que planean re introducir al héroe en el imaginario colectivo, de este modo, la hoy sentenciada ofrece una trama ambientada en 1884, en pleno colonialismo africano y con un protagonista que ha dejado la selva ocho años atrás.

La hoy sentenciada comienza, precisamente, con lo recién mencionado, Tarzán (Alexander Skarsgard) ha recuperado su nombre biológico, John Clayton, y vive en Londres a lado de Jane (Margot Robbie), con quien se ha casado, su legado como el Hombre Mono se ha vuelto su sello de fama y la tranquilidad con la que ha existido en los últimos años se verá interrumpida cuando sea invitado por el Rey Leopoldo II de Bélgica  al Congo como diplomático, sólo para descubrir que, en realidad, la invitación es una trampa que pondrá en peligro todo lo que ama.



Las actuaciones tiene altas y bajas, Skarsgard, quien es conocido por la serie "True Blood", da vida a un protagonista carente de personalidad, unidimensional que palidece a lado de sus compañeros, esto no debe tomarse como un aspecto de actuación, pues el actor sueco logra convencer en su papel, se muestra ágil en las secuencias de acción y en su interacción con los demás personajes, sino con la manera en la que Tarzán es escrito ya que el mayor peso del filme, en diversos niveles tanto emocionales como dramáticos cae en los hombros de los secundarios. 

Por su parte, Margot Robbie (El Lobo de Wall Street) se nota cómoda en su interpretación, natural y convincente, da vida a una Jane intrépida, fuerte y graciosa que logra empatizar con la audiencia desde el principio y cuya presencia en cada una de sus escenas complementa a la perfección la de los otros actores en pantalla, Samuel L. Jackson (Tiempos Violentos) se lleva las palmas, no sólo porque su personaje, George Washington Williams, es el punto de equilibrio entre el drama y los toques cómicos que tiene el filme, su actuación es sólida y el actor de 68 años demuestra por que es uno de los mejores histriones de la actualidad al enriquecer cada momento en pantalla.

Aunque Christoph Woltz, el villano Leon Rom, da una actuación agradable se nota encasillado en el estilo de personaje, pues interpreta a un antagonista que se siente similar a su emblemático Hans Landa de "Bastardos sin gloria", con los mismos gestos, los mismos ademanes y la misma personalidad encantadora pero siniestra a la vez, en efecto Woltz es un excelente actor y como malvado es bueno, sin embargo no aporta nada innovador a su trabajo y su personaje, aunque gracioso, se torna repetitivo.



La dirección de David Yates (Harry Potter y las Reliquias de la Muerte) es otro de los puntos ambiguos de la cinta pues ofrece secuencias de acción bastante interesantes en las que juega con el slow-motion y ángulos en los que la inmersión dentro de la jungla atrapa al espectador, sin embargo la manera en la que narra la historia, una combinación de la trama principal con flashbacks, mata el ritmo y convierte a la película en un cansado viaje en el que las subidas anticipan y prometen momentos llenos de emoción para decepcionar con cortes que interrumpen la intensidad del  momento.

Sobre la fotografía basta con señalar su hermosura, no sólo porque da una estampa bella y llena de color de los paisajes africanos, sino porque logra empatar en muchos momentos importantes las emociones que manifiestan los personajes, el juego de tonos verdes, blancos, azules y grises en una gran parte del filme hacen que la enormidad de la selva atrape al ojo, algo que se repite con el diseño de vestuario que respeta la estética y moda del proceso imperialista de los colonos europeos en pleno siglo XIX.


A pesar de las altas y bajas en las actuaciones y dirección, el punto fuerte y más atractivo del filme es el guión de Adam Cozad (Jack Ryan: Operación Sombra), pues aterriza a Tarzán en un contexto maduro, uno que aborda temas crudos como la esclavitud y la industrialización de manera atinada y sin suavizar el impacto cultural y social de tales hechos, además de esto, logra de forma esplendida incorporar el folclore de diversas comunidades nativas al relato y les da un peso importante en el desarrollo de los personajes principales y de la trama en general, algo que resulta muy atractivo y se agradece por completo.

"La leyenda de Tarzán" es una cinta que cuenta con buenos momentos pero que termina por sentirse floja en muchos otros debido a  un ritmo que busca jugar con la rapidez de un filme de acción y lo pausado de un drama de forma un tanto atropellada, un ejercicio bien intencionado de dar una perspectiva distinta y adulta a un personaje que estuvo muchos años fuera del gusto del público en general y cuya historia ya se sabe de principio a fin. Sin embargo es la fotografía e interpretaciones de los actores secundarios, las que salvan al hombre mono de caer estrepitosamente desde la copa del enorme árbol que busca conquistar.


Con la tecnología de Blogger.