Crítica: "Julieta". El genial regreso de las chicas Almodóvar




Título: Julieta.
Título Original: Julieta.
Reparto: Andriana Ugarte, Emma Suárez, Daniel Grao, Dario Grandinetti, Imma Cuesta, Michelle Jenner, Rossy de Palma, Priscilla Delgado, Blanca Parés.
Director: Pedro Almodóvar.
Calificación: 5/5 Estrellas.

Las cintas de Pedro Almodóvar  son tan distintivas que en cuanto la cortinilla de la pantalla se eleva y las luces se apagan, cuando las primeras letras aparecen, de inmediato se reconoce la mano del cineasta español. Lo anterior no es una cosa de a gratis, pues cada uno de sus proyecto aborda la peculiaridad de la condición humana, con historias en las que, normalmente, sus protagonistas son mujeres que se enfrentan a la adversidad de frente y que terminan por conocer partes de sí mismas que no conocían.

Es esta característica la que termina por sorprender al espectador, ya que en vez de volverse un factor repetitivo, se convierte en parte de Almodóvar, de sus ojos, de su lente, no en balde dice Joaquín Sabina: "Yo quiero ser una chica Almodóvar", pues cada dama que aparece en sus filmes se vuelve un tema por si sola y, precisamente, eso es lo que ocurre con "Julieta".

La historia puede parecer conocida, pues el director juega con las fórmulas que le agradan y, en esta ocasión presenta una trama en la que la vida, la muerte y la reconciliación giran entorno a Julieta, que a días de mudarse a Portugal con su pareja, Lorenzo, se encuentra con una amiga de su hija, Bea, quien le dice que se ha encontrado con su hija, Antia. Julieta recibe la noticia con sorpresa y decide quedarse en Madrid, para así comenzar un recorrido sobre papel, uno en el que suelta todo aquello que no le ha contado a Antia, un viaje que inicia con un tren, cuando conoce a su padre, Xoan,  y que llevará, a madre e hija, a descubrirse de nuevo.



Las actuaciones son por demás soberbias pues cada uno de los involucrados saborea a su personaje hasta los huesos, lo abrazan y lo convierten en una extensión de ellos mismos, en el caso de la protagonista, que es interpretada por  dos actrices que retratan a la perfección la juventud y la madurez de Julieta: Adriana Ugarte (Palmeras en la nieve) y Emma Suárez (Tierra), respectivamente.  Ugarte logra imprimirle una personalidad jovial que evoluciona hasta la madurez de la maternidad y el auto descubrimiento, mientras que Suárez le da a Julieta la desesperación y decadencia que desencadena el guardar secretos.

Por su parte Dario Grandinetti (El lado oscuro del corazón) y Daniel Grao (Los ojos de Julia), quienes dan vida a Lorenzo y a Xoan, destacan por sí solos, no sólo por el hecho de que son ellos parte primordial del desenvolvimiento del personaje principal sino porque terminan por complementar la interpretación de las actrices protagónicas. Grandinetti demuestra por qué es uno de los actores más reconocidos del cine latinoamericano y, en especial, argentino, ya que su interpretación es de las más relevantes y cada vez que aparece en escena se puede observar un crecimiento actoral en el que él y su compañero/a de cámara se benefician mutuamente, mención aparte de que el espectador agradecerá verlo en un personaje que, a ratos recuerda a su papel en "El lado oscuro del corazón".



En el caso de Daniel Grao no se puede decir menos, ya que es su personaje el que ayuda a que el de Julieta se acentúe más en el argumento principal y lo enriquece de forma asombrosa con líneas que poco a poco tienen peso en la cinta.

La fotografía es uno de los principales puntos a resaltar de la hoy sentenciada, el uso de colores es exquisito, las tonalidades en las tomas enamoran los ojos con el manejo de azules y rojos, en los que éstos últimos son predominantes y ebullen en las escenas de pasión, mientras que los primeros contrastan de maravilla en los ángulos para darle profundidad a las secuencias y destaca en los planos de acercamiento para que resalten los personaje. Así mismo se puede observar cómo, conforme la trama avanza, estos colores se combinan con otros e imprimen más fuerza al contexto en el que se está.

Cómo se mencionó en un principio, aunque la historia puede parecerse a otras que el cineasta ya ha contado y que esto no es una adversidad, sino un sello distintivo de Almodóvar, el guión del director español es, junto con el apartado anterior, el otro gran fuerte de la película pues la historia se desenvuelve poco a poco, se toma su tiempo y mantiene su ritmo, el arco narrativo se presenta con un estilo que raya en lo poético, con simbolismos que se  le permiten al público adentrarse más y más en lo que hay en pantalla.



Después de tres años de no presentar un proyecto, Pedro Almodóvar regresa al género dramático, en un ejercicio agradable y que se endulza con tintes de misterio, algo que no se veía desde su comedia, "Los amantes pasajeros", del 2013 y en la que se notaba al cineasta español algo repetitivo, sin embargo, con "Julieta", el director español recupera su ritmo, el manejo de la cámara y el progreso de sus historias, características que sus fanáticos y aquellos que no están familiarizados con su filmografía, apreciarán enormemente.
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