Crítica: "Cuando las Luces se Apagan". Horror a media luz


Título: Cuando las Luces se Apagan.
Título Original: Lights Out.
Reparto: Teresa Palmer, Gabriel Bateman, Alexander DiPersia,Maria Bello, Alica Vela-Bailey, Lotta Losten, Billy Burke.
Director: David F. Sanberg.
Calificación: 3/5 Estrellas.

En los últimos años el crecimiento de Internet ha permitido que se puedan producir cintas  de manera sencilla, algo que diversos géneros han aprovechado, entre ellos, el horror.  Es este género el que parece ser el más beneficiado, desde las peculiares leyendas urbanas, hasta historias completamente pensadas para este medio, el dar sustos por diversas páginas web se ha convertido en algo cotidiano. esto puede representar un cambio en la percepción del miedo, si a principios del siglo pasado la moda fue hacer sesiones espiritistas y tomarse fotos con los cadáveres de los seres queridos, en la actualidad el pegar el brinco y tener un torrente de adrenalina recorriendo las venas es cosa de las pantallas.

Diversos proyectos han tenido notable reconocimiento al punto de ser considerados, por muchos, como clásicos contemporáneos, si es que se les puede llamar así, desde el famoso "Slender Man" (que tendrá su propio filme por Screen Gems), hasta la producción de Guillermo del Toro (Titanes del Pacífico), "Mamá", el horror ha dejado la pantalla de las computadoras y se abre camino en el cine.

Este es el caso de la hoy sentenciada, una película basada, al igual que las ya mencionadas, en un cortometraje de 2013 que se llevó las palmas gracias a su fotografía, a su envolvente atmósfera y a los dos minutos de horror puro que le regaló al mundo.


"Cuando Las Luces se Apagan" parte de la idea que tuvo David F. Sandberg hace tres años y se traslada a una historia que cuenta cómo  Becca, a quien da vida Teresa Palmer (Soy el Número Cuatro), se entera de que su pequeño hermano Martin, interpretado por Gabriel Bateman (Annabelle), no puede dormir a causa del miedo que le provoca Diana, una extraña presencia en su casa, al principio Becca insiste en que sólo son pesadillas y que todo estará bien, sin embargo la joven protagonista comienza a recordar que ella también tuvo miedo de Diana y que todo se relaciona con el pasado de su madre, Sophie, interpretada por Maria Bello (Una historia violenta).

Las actuaciones son agradables, aunque ninguna destaca del resto, cada uno de los actores logra una química natural y hace a su personaje creíble. Por su parte, Diana,  que es interpretada por Alicia Vela-Bailey (Avatar) ofrece momentos intrigantes pero su actuación termina diluyéndose a causa del guión.

Lo anterior es un aspecto importante del proyecto, ya que ofrece una premisa es interesante, con varios elementos que hacen de la cinta un todo y ofrecen un relato atractivo, sin embargo el guión de Eric Heisserer (Pesadilla en la Calle Elm) tiene altas y bajas, en ocasiones llega al humor involuntario y en otras a momentos que en verdad asustan y el ritmo de la película se cae.


Ante esto, la dirección del ya mencionado Sandberg entra en un conflicto peculiarmente curioso, no sólo por la intensidad con la que "Cuando las Luces se Apagan" juega, en ocasiones el espectador tendrá la mirada clavada a la pantalla y en otras sentirá que la película tira hacia el tedio y es aquí en donde el juego de cámara se torna muy importante, puesto que la hoy sentenciada logra jugar con la iluminación a su favor y crea un entorno de tensión que se agradecerá a todo momento.

Respecto a los efectos y maquillaje, en especial del ente malvado del filme, cabe mencionar que el resultado va de más a menos, las escenas y secuencias en las que se exalta el horror son interesantes y aprovechan al máximo los gráficos creados por computadora durante los primeros momentos del filme y a ratos en su desarrollo, pero la presentación final de los algunos personajes termina por decepcionar y los vistos en el cortometraje original son infinitamente superiores.

Un punto a su favor es la ejecución del tiempo, ya que la cinta es fluida y va hilando los elementos principales de un modo natural y sutil que, a pesar del decaimiento del ritmo, la hora y media de duración no se sienta pesada. Dividida en tres actos, la hoy sentenciada da lo mejor de sí misma en los primeros minutos y es ese momento en el que se nota un breve homenaje al exitoso cortometraje del 2013, con todo y la participación de su protagonista, Lotta Losten, quien da vida a Esther.


En conclusión, "Cuando Las Luces se Apagan" es un ejercicio entretenido en el que la transición de un muy buen cortometraje a un filme de larga duración cae en el abismo de la ambigüedad y desatiende unos elementos en favor de otros, como el saturar el momento álgido de la película en un punto ajeno al clímax además de ello, también es muestra de que el nombre de James Wan (El Conjuro) se ha vuelto sinónimo de horror y un método para hacer más atractiva la producción. Sin embargo, la hoy sentenciada no es una mala película de horror, entretiene y cumple su propósito de hacer saltar al espectador en contados momentos, el mayor problema es su inspiración, misma que en unos cuantos segundos acongoja más que este proyecto.












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