Crítica: "Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos". El épico inicio de una aventura digital



Título: Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos.
Título Original: Warcraft. The Beginning.
Reparto: Travis Fimmel, Toby Kebbel, Dominic Cooper, Ben Foster Paula Patton, Daniel Wun, Robert Kazinsky, Ben Schnetzer.
Director: Duncan Jones.
Calificación: 4.5/5 Estrellas.

Fue en 1994 cuando llegó a PC "World of Warcraft: Orcs and Humans", un juego que marcaría a toda una generación de gamers alrededor del mundo, un juego que veintidós años después de su lanzamiento y varias secuelas, continúa siendo un estandarte para los géneros de estrategia y los de rol masivo en línea o MMORPG (por sus siglas en inglés). Tal fue su impacto en el medio que cuando la tendencia de realizar adaptaciones cinematográficas basadas en juegos, muchos fanáticos se preguntaron cuándo llegaría una cinta que plasmara en la pantalla grande la historia tan excitante que les había enamorado.

Sin embargo, las películas de juegos de vídeo no habían tenido una buena recepción entre la audiencia y la crítica, proyectos como "Mortal Kombat" o "Final Fantasy: El espíritu en Nosotros", son ejemplos de que este tipo de producciones no respetaban el material en el cual se basaban y que sus historias dejaban mucho que desear. El miedo de que el universo de "World of Warcraft" cayera en el mismo abismo estaba latente y, tras el anuncio en 2010 de que, finalmente, se haría una cinta inspirada en este popular título, tuvieron que pasar seis años para que por fin el mundo de Azeroth se materializara en cine, y vaya que lo ha hecho de un modo sorprendente.

La narrativa de "Warcraft: El Primer Encuentro entre Dos Mundos" lleva al espectador hasta Draenor, el mundo de los orcos que está próximo a morir; sin vegetación y en las ruinas, los diversos clanes buscan un lugar próspero dónde puedan comenzar de nuevo, para ello se ven seducidos por Gul'dan, un poderoso mago que utiliza una sustancia llamada Energía vil, para poder abrir un portal que los llevará al reino de Azeroth, hogar de los humanos y de otras razas que defenderán sus tierras. Mientras la guerra sacude al mundo, un orco descubre que la magia de Gul'dan esconde un terrible secreto y buscará unir a su pueblo con los humanos para poder salvar al mundo de una catástrofe mayúscula.

El valiente Anduin Lothar defenderá a su rey.

Debemos dejar asentado que las actuaciones de la hoy sentenciada son remarcables, se puede apreciar a un Dominic Cooper convincente, interpretando a un líder nato y a un personaje que sirve como balance y apoyo entre Travis Fimmel (Vikingos) y Toby Kebbel (El Planeta de los Simios: Confrontación), quienes llevan los protagónicos. Resalta precisamente la interpretación de éste último, así como la de Daniel Wun y Robert Kazinsky, y es que, debido a que sus personajes son creados enteramente de forma digitial, tienen un fuerte impacto en la trama y sus interpretaciones tanto de voz como de movimiento son particularmente agradables y no se notan forzadas o mecánicas. Así mismo Ben Foster (X-Men: La batalla final) y Paula Patton (Misión Imposible: Protocolo Fantasma), quienes dan vida a Medivh y a Garona, respectivamente, son sobresalientes y brindan personajes bien elaborados, atractivos y con la suficiente importancia dentro de la narrativa central.

La dirección de "Warcraft", también resulta ser una grata aportación, Duncan Jones (Luna) demuestra que se trata de un cineasta con habilidades para construir líneas narrativas sólidas, bien fundamentadas y consistentes gracias a un excelente balance entre acción y fantasía, mención aparte de su fanatismo por el juego, al igual que el guión, a cargo de Charles Leavitt (Diamante de sangre), mismo que hace justicia a la fuente original y abre camino para que los espectadores que no son conocedores de la franquicia se sientan cómodos y no pierdan detalles importantes que los fanáticos descubrirán por si solos.

Este último detalle es uno de los más importantes, pues "Warcraft" se toma el tiempo necesario para presentar su mundo y a sus personajes, no apresura en satisfacer sólo al público que ha tenido contacto con el juego sino que también se enfoca en atraer una nueva audiencia, sin dejar de lado los guiños a la saga que más de uno agradecerá.

Sobre su fotografía basta con señalar que aunque cuesta un poco acostumbrarse a ella debido a que gran parte fue creada digitalmente y puede sentirse un tanto plástica, termina por se convincente y atractiva, forma parte de la visión general que se tiene para con la saga y busca distinguirse de entre otras cintas del género e imprimir su propio sello, mientras que la música de Ramin Djawadi (Game of Thrones) complementa el tono épico de la producción con piezas que acentúan la tensión de las batallas, el misterio de las intrigas y la ternura de los momentos melancólicos o íntimos.

Durotan y su feroz lobo.

"Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos", es una película llena de batallas que dejan un buen sabor de boca, con personajes ambiguos que no caen en los clichés de buenos contra malos, y que presenta su universo y mitología de manera atractiva para que el público se sumerga en una historia increíble de efectos e interpretaciones destacables. Con este film, se rompe la maldición que reza que toda producción basada en un juegos de vídeo es mala y abre paso para esperar con ansias una segunda parte pues, como lo dice su título en inglés, apenas se trata del comienzo.
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