Crítica: "X-Men: Apocalipsis". Cierre digno a la segunda trilogía mutante


Título: X-Men: Apocalipsis.
Título Original: X-Men: Apocalypse
Reparto: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Oscar Isaac, Sophie Turner, Olivia Munn, Alexandra Shipp, Tye Sheridan, Nicholas Hoult, Evan Peters, Ben Hardy.
Director: Bryan Singer
Calificación: 3.5/5 Estrellas

Mutantes, desde su salto al cine en el año 2000 han sido referente constante en cuestiones de cintas del género, han puesto en la mira a actores y han sentado las bases para posteriores entregas basadas en cómics. Han jugado con la fidelidad de sus personajes y se han mantenido, relativamente, sin daños en tiempos en los que entre más apegada a la fuente sea una adaptación, mejor.

Tras dos años de haberse anunciado y con un amplio historial en cuanto a controversias se refiere, finalmente llegó a las salas de cine "X-Men: Apocalipsis" (X-Men: Apocalypse), el cierre de la segunda trilogía de los hijos del átomo y con ella la certeza de saber si cumplió o no, con las expectativas que generó.

Basada en el evento "La Era de Apocalipsis" publicada entre 1995 y 1996,  la historia lleva al espectador hasta 1983, en un año en el que los estudiantes de Charles Xavier, a quien da vida James McAvoy (Se Busca), llevan su vida académica en paz, sin amenazas ni riesgos, mientras Mystique, interpretada por Jennifer Lawrence (Los Juegos del Hambre), recorre el mundo para rescatar mutantes y Magneto, encarnado por Michael Fassbender (Macbeth) ha intentado construir una nueva vida desde los eventos en Washington DC y dejar atrás sus días como criminal. Sin embargo una nueva amenaza hará que cada uno de ellos vuelva a sus orígenes y los obligue a que, de cierto modo, enfrenten la realidad ante el resurgimiento del primer mutante del mundo: En Sabah Nur (Oscar Isaac) quien tratará de limpiar un mundo que, a sus ojos, está corrompido.


En primera instancia, debemos dejar claro que las actuaciones en "X-Men: Apocalypse" resaltan. McAvoy, Lawrence y Fassbender dominan a sus personajes (en especial éste último), y es que después de cinco años de haber conseguido las respectivas versiones jóvenes de tan emblemáticas personalidades en los cómics de Marvel, el trío de intérpretes se mantiene orgánico, seguros de sí mismos y frescos. El nuevo (y ahora calvo) Profesor X, el Amo del Magnetismo, así como la de Raven Darkholme, confirman que su mancuerna es de lo mejor que ha ofrecido la saga de los "X-Men".

El resto del elenco cumple, sin embargo sus papeles no se desarrollan del todo debido a la trama y eso implica que palidezcan frente a sus compañeros; en este sentido Beast, interpretado por Nicholas Hoult (Mad Max: furia en el camino), pasa a segundo plano y la relevancia que tuvo en las dos películas pasadas se desvanece, lo mismo ocurre con Quicksilver, a quien da vida Evan Peters (Kick-Ass), pues aunque su presencia en pantalla es sorprendente a nivel visual, la sensación de sorpresa que dio en "X-Men: Días del Futuro Pasado", ya no es innovadora y el desarrollo de su personaje se siente, hasta cierto punto, forzado.

Sobre los nuevos rostros se pueden decir cosas por completo polarizadas, Oscar Isaac (Star Wars: el despertar de la Fuerza) como el gran villano En Sabah Nur, sorprende en su interpretación, determinado, agresivo, cruel y elocuente, el tan controversial diseño del personaje pasa de largo frente al notable sello que le da el actor guatemalteco.

Lo mismo ocurre con Jean Grey, interpretada por Sophie Turner (Game of Thrones) y quien resulta ser lo agradable del nuevo elenco, pues brinda a la joven mutante con temores, determinación y su desenvolvimiento es de los mejores aterrizados, el espectador podrá ver en pantalla a la pelirroja telépata y no a la actriz, así mismo, su relación con el resto de los nuevos estudiantes se siente fluida y orgánica, sincera y con buena química, en especial con Scott Summers, mejor conocido como Cyclops, y a quien encarna Tye Sheridan (El niño y el fugitivo), ya que la futura pareja tiene un desarrollo paulatino, sin apresurarse ni sentirse fingido.


Respecto a Sheridan, convence como un joven Cyclops y su actuación, al igual que la de Turner, se siente natural, sobre todo al considerar su futuro como el líder del equipo principal de mutantes, esto debido a que su interpretación no se ve forzada y las motivaciones que tiene están bien aterrizadas, lamentablemente no se puede decir lo mismo cuando se habla de Nightcrawler, interpretado por Kodi Smit-McPhee (Déjame entrar) ni de los otros tres Jinetes de Apocalipsis: Pyslocke (Olivia Munn), Storm (Alexandra Shipp) y Angel (Ben Hardy), pues el mutante azul termina por ser un recurso humorístico y los seguidores del villano no representan una verdadera amenaza para los héroes, Munn y Hardy carecen de una personalidad que los haga empáticos como enemigos, mientras que Storm sólo adquiere algo de importancia al final de la entrega.

La dirección de Bryan Singer (X-Men: Días del Futuro Pasado) es buena, en las secuencias de acción logra darle a cada personaje su momento y logra transmitir una sensación de asombro en cada batalla, no obstante se siente poco relevante y a ratos cansada, la narrativa vista en las cuatro películas basadas en los mutantes que ha dirigido se repite en ésta y no aporta algo nuevo o interesante en relación a la forma de contar una historia.

Por su parte, el guión de Simon Kinberg (Sherlock Holmes) es bueno pero también peca de errores, de un lado positivo ofrece una historia interesante, con un villano bien aterrizado y justificado, secuencias de acción impresionantes a nivel visual y la construcción de tres personajes de manera soprendente: En Sabah Nur, Jean Grey y Magneto, a quienes pone empeño en desarrollar de forma excelente para darles una personalidad sólida y motivaciones palpables, sin embargo su trabajo cae en el desenvolvimiento del arco que desea contar, con subtramas que resultan innecesarias y forzadas para justificar un cameo que, aunque respeta al cómic y es entretenido, se siente repetitivo y no contribuye a algo en la historia si no se incluía.


En conclusión, "X-Men: Apocalipsis" es un filme agradable, una cinta que cierra de buena forma la segunda trilogía de los hijos del átomo y que da pie a una nueva saga, los personajes principales crecen y se desenvuelven con madurez, además de estar plagada de guiños a los impresos y a uno de los eventos más impresionantes de los cómics, sin embargo las actuaciones que tiran a ser excelentes o pésimas y las subtramas poco trabajadas son los puntos negativos de la historia que hacen que palidezca en algunos momentos y que la dirección de la franquicia se antoje en otras manos.

A pesar de ello, la hoy sentenciada es divertida, entretenida y sorprendente, un filme digno de verse y que, contrario a las suposiciones, no es un desastre como aquella infame "X-Men: La Batalla Final" de hace diez años.


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