Crítica: "13 Horas. Los Soldados Secretos de Bengasi". Cliché cinematográfico en contexto realista


Título: 13 Horas, Los Soldados Secretos de Bengasi
Título Original: 13 Hours. The Secret Soldiers of Benghazi
Director: Michael Bay
Reparto: John Krasinski, Pablo Schreiber, James Badge Dale, Max Martini, David Denman, David Costabile, David Giuntoli.
Calificación: 3/5 Estrellas

Michael Bay, famoso por sus películas de caos y explosiones como La Isla, Transformers y La Roca, obtiene cierta redención con "13 Horas" y es que el realizador vuelve a dar un ápice de fé tras las tormentosas polémicas sobre su modo de trabajo y la implicación excesiva de efectos especiales y estruendosas secuencias que dejan de lado el aspecto narrativo para nutrir solo el visual. Y es que la trama de la hoy sentenciada se contextualiza en una atmósfera que es por demás, explosiva por si misma: La Guerra en Medio Oriente.

"13 Horas, los Soldados Secretos de Bangasi" está basada en hechos reales, mostrándonos la historia que vivió un grupo de soldados americanos durante el asalto yihadista al consulado de Estados Unidos en Bengasi (Libia). El film nos lleva en un viaje interesante de emociones, centrándonos específicamente en la historia de estos agentes de la CIA, los cuales arriesgaron sus vidas por ayudar y frenar los ataques tanto en el consulado, como en un cuartel secreto de la agencia, a pesar de no tener la autorización por parte de un superior.

La atmósfera que se vive en esta ópera fílmica de Bay, es un homenaje al caos, en el que nadie logra distinguir quién es quien y entre balazos, explosiones y polvo, destacan las actuaciones de James Badge Dale y John Krasinski, que si bien no fueron estelares, nos muestran, no solo una psique en guerra, si no también nos llevan a declinar temas como los valores humanos, el compañerismo y la fé. Nos muestran personajes más humanos y no sólo soldados peleando como se ha visto en cintas anteriores de esta misma índole.

Fue tal vez el buen trabajo que realizó el guionista Chuck Hogan, que esta nueva entrega cinematográfica nos da mucho más contenido a pesar de ser parafernalia bélica. Nos encontramos con antagonistas que en realidad no están completamente delineados, y es que probablemente así fue como los estadounidenses percibían a sus oponentes: sin dirección, sin identidad. La narrativa de la hoy sentenciada nos adentra en un ambiente de intriga, sospecha, miedo y adrenalina ya que dentro del mismo grupo de los guerreros estadounidenses se encontraba la desorganización e incluso escepticismo por parte de algunos.


Lo más destacable de "13 Horas: Los Soldados Secretos de Bengasi" es la narrativa treméndamente realista en el que los bandos no están definidos y el mismo gobierno de Estados Unidos se muestra lejos de ser el "héroe" en la historia. Nos enseña, de una manera típica de Michael Bay, el verdadero infierno que se vivió en Libia tras la caída del dictador Gadaffi y la ridícula actuación del país americano en los conflictos del medio oriente.

Lorne Balfe, compositor conocido por su musicalización en videojuegos como Modern Warface 2, Assassin's Creed III y Revelations, es el autor de la música en este explosivo film. El discurso musical, junto con la narrativa, nos envuelve en una atmósfera digna de emoción en el que durante los 144 minutos, nos encontramos hasta el frente de nuestras butacas.

"13 Horas, los Soldados Secretos de Bangasi" no es la cinta estelar que todos esperaban en el 2016 y no destaca precisamente por actuaciones sobresalientes dignas de un galardón. Sin embargo, vale la pena verla en pantalla grande por el estrépito y audaz escenario creado por Bay, donde por primera vez después de muchos años, lo vemos mesurado y mucho más consciente del discurso narrativo. Podríamos decir que el film es un cliché cinematográfico hollywoodense pero con un guión más elaborado y una historia que engancha al espectador desde el primer segundo.

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