[Artículo Especial]: "La Ilusión Viaja en Tranvía". Retrato de una ciudad que ya no existe


Catalogada dentro de las mejores 100 películas del cine mexicano, "La Ilusión Viaja en Tranvía" es un poema visual sobre el vagón de la existencia y las vías a donde éstas nos conducen.

Tiempo de Navidad, o mejor dicho las posadas y las pastorelas; las historias en los patios de las grandes vecindades y los relatos que a escondidas dan vida a la dinámica de las ciudades. Los grandes barrios, vienen a ser la célula madre que da cuerpo a una urbe como la ciudad de México. Su gente y su trabajo, son los que tejen por medio de su cotidianidad el sentido de la existencia a veces monótona e injusta como lo es la vida.

El “Caireles” y el “Tarrajas”, trabajadores de la compañía de Tranvías al ser notificados que el tranvía 133 -arreglado por ellos-, será desmantelado por obsoleto; deciden probarlo en la noche antes de que sea destruido. Al calor de las cervezas y sin darse cuenta se encuentran dándole “el fresco” y “una vueltecita” a su amado #133. Con todo esto, dan servicio en la madrugada a un grupo ecléctico de pasajeros propios de los barrios. Cuando quieren regresarlo ya en la mañana, les resulta imposible, y es ahí donde se desarrolla mejor la historia del 133 y sus operadores. Lupita, la hermana del Tarrajas, sirve como amuleto en el viaje.

Póster oficial "La Ilusión Viaja en Tranvía"
Beatas, vendedores de guajolotes, catrines, carniceros y músicos son los que viajan en el 133. A Luis Buñuel le gustaba retratar el México que se encontraba en cada esquina. En una entrevista llegó a decir: "Ustedes saben que en los vehículos públicos en México es posible, o lo era en aquella época, encontrar gente que lleva cajones de fruta, o guajolotes vivos, en fin: las cosas más increíbles, y por eso se me ocurrió que en el tranvía viajaran los obreros del Rastro con los cuartos de res, y las viejas beatas con la imagen de un santo."

La ilusión viaja en tranvía, es una película que además de mostrar una ligera propuesta filosófica de la vida, retrata a una ciudad de México que ya no es: las colonias dispersas; las vecindades y sus grandes patios; amplias avenidas sin tráfico; cines monumentales, pero sobre todo la cotidianidad y la convivencia de una ciudad o un pueblo que ya no existe.

A pesar que a muchos se les hace una historia simple; lo poético, filosófico y surrealista de Buñuel se muestra permanentemente mientras viajamos en el tranvía; y cuando no, se muestra la política, la religión y lo erótico. Catalogada dentro de las mejores 100 películas del cine mexicano, La ilusión viaja en tranvía es un poema visual sobre el vagón de la existencia y las vías a donde éstas nos conducen.
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