Crítica: "Everest". Peligroso y recatado viaje por la montaña más alta del mundo


Título: Everest
Título Original: Homónimo
Reparto: Jason Clarke, Jake Gyllenhaal, Josh Brolin, Robin Wright, Sam Worthington, John Hawkes, Keira Knightley, Tom Goodman-Hill.
Director: Baltasar Kormákur
Calificación: 3.5/5 Estrellas

Las ficciones dramáticas basadas en peligrosos viajes de alpinismo, siempre han resultado una minoría en la meca del cine actual; y es que más allá de presentar a un grupo de personas tratando de sobrevivir a las inclemencias naturales en una gran montaña, resulta muy difícil innovar en una narrativa que ciertamente es muy genérica. Así, cintas como "Límite Vertical" o "Tocando la Cima", añadieron a su línea argumental elementos sorpresa como bombas de nitrógeno o inesperadas avalanchas que llevaron a los personajes principales a enfrentarse a otros obstáculos y retos, más allá del sólo hecho de no congelarse.

En "Everest" de Baltasar Kormákur, tenemos una trama muy sencilla y genérica: un grupo de personas que desean llegar a la cima de la montaña más alta del mundo. Considerando que estamos hablando precisamente de un monumento magnánimo, exageradamente peligroso y climatológicamente impredecible, el film en definitiva se queda corto. Y no me malinterpreten, "Everest", igual que el propio nombre de la montaña, es un film sólido y espectacular; sin embargo, dramáticamente muy mesurado. La cinta termina sintiéndose como un largo documental, eso sí, excelentemente bien trabajado y con grandes y reconocidas estrellas, pero nada más.

Basada en la expedición real de Rob Hall en 1996, el film dedica la primera parte del acto en mostrarnos la peligrosa hazaña del instructor al lado de un equipo de formidables personalidades, que desean cumplir sus propias metas personales y llegar a la cima de la imponente montaña. Después, destina el segundo acto a recordarle a la audiencia la advertencia inicial que además resulta ser un hecho verídico: ningún cuerpo humano está preparado para sobrevivir a esas estratosféricas alturas por mucho tiempo.

Para analizar el reparto en general, deberíamos dividirlo en dos vertientes sin ánimos de sonar sexista: hombres y mujeres. A excepción de una que otra intérprete que acompaña a nuestros alpinistas en las alturas congeladas, el conjunto de actrices de renombre como Robin Wright, Keira Knightley y Emily Watson, pasan la mayor parte del tiempo en secuencias secundarias junto a enormes teléfonos, y sus escenas se limitan precisamente a estos rompecortes.


Sin embargo, los verdaderos protagonistas de la historia son el séquito de actores que presentan como pasarela los rostros de Jason Clarke, Jake Gyllenhaal, Josh Broslin, Sam Worthington, John Hawkes y Tom Goodman-Hill. Y no es que Kormakur haya querido simbolizar algún tipo de distinción, pero sería importante mencionar que en la historia que está basada esta producción, el grupo de alpinistas principal sólo contaba con una mujer.

Aunque en primera instancia la fotografía no se siente precisamente imponente (en las presentaciones iniciales apenas y reconoces que se trata de la montaña más grande del mundo), no es hasta que los protagonistas están enfrentando las inclemencias del clima en la cima del monumento natural, cuando verdaderamente te adentras a los recovecos mortales y blanquecinos que pondrán en riesgo la vida de todos los implicados.

"Everest" a ciencia cierta se muestra entretenida y visualmente atractiva, sin embargo, a nivel narrativo peca de mesura. La inclusión de grandes y reconocidas estrellas del medio sirve para empatizar con personajes que en la vida real se enfrentaron a las poderosas fuerzas de la naturaleza; muchos de ellos plasmando sus nombres en recuerdos, y muchos otros (los afortunados) manteniendo en sus experiencias una de las más peligrosas hazañas donde cada minuto es una lucha constante entre vivir y morir.
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