Crítica: "Pixeles". Comedia absurda y decadente con falta de estructura narrativa

"A pesar de tener una premisa tentadora y un reparto de renombre, "Pixeles" es una comedia de acción decadente con falta de estructura narrativa, que se une a los lamentables fracasos del verano". 


Título: Pixeles
Título Original: Pixels
Reparto: Adam Sandler, Michelle Monaghan, Peter Dinklage, Kevin James, Josh Gad, Matt Lintz
Director: Chris Columbus
Calificación: 2/5 Estrellas

Cuando leíamos que Chris Columbus dirigiría una adaptación a la gran pantalla del cortometraje indie de Patrick Jean, "Pixeles", era natural que nuestras expectativas se perfilarán altas. Y es que el director de éxitos como "Papá por Siempre", "Mi Pobre Angelito" y "Harry Potter y la Piedra Filosofal", retomaría una interesante idea donde los juegos clásicos de arcade de los 80, tomaban dominio de nuestro planeta a través de una invasión.

Así, bajo la bendición de Columbia Pictures y un guión de Tim Herlihy (Son Como Niños 2), el realizador estrena la cinta homónima con un reparto de interesantes nombres, lamentablemente, una buena producción no se solidifica solamente por la cantidad y calidad de estrellas que la protagonicen, sino por el matrimonio de una buena historia, con una buena narrativa visual. En este estricto caso, la composición final de "Pixeles" es una mezcla híbrida de ideas poco creativas, actuaciones superfluas y comedia desatinada que dirige al tedio en sus casi dos horas de duración.

Pero vamos por partes. Adam Sandler, con todo el poder que por ahora maneja con su propia productora Happy Madison (que por obvias razones financía a la hoy sentenciada), ha tenido la oportunidad de plasmar su propia visión en varias de las comedias románticas y de acción más recientes. Después de los fracasos que significaron "Son Como Niños" o "Blended" junto a Drew Barrymore, Sandler se ha hecho ya de una críticada fórmula, y por ésto mismo, también de una reprochable fama. Y es que, sus personajes parecen encajar una y otra vez en el mismo molde: un adulto con actitud infantil que tiene dilemas personales (generalmente divorciado), que usa el sarcasmo y la sátira para burlarse de los demás y que al final termina conquistando a una hermosa mujer con la que se supone, no debería terminar.

En "Pixeles" no tenemos precisamente una excepción a esta regla, pues se nos introduce a Sam Brenner, un habilidoso gamer de arcade cuyo pasado le atormenta continuamente al haber perdido de joven un importante campeonato de videojuegos, creando tormentas psicológicas que lo detienen para superarse en la vida, y permitiéndole trabajar como un resignado instalador de televisiones. Sin embargo, la vida de Brenner está a punto de cambiar cuando peligrosos personajes de los ochenta estructurados con grandes cubos que metaforizan pixeles, cobran vida para invadir nuestro planeta después de una inintencionada amenaza.

Bajo este argumento, Sandler se acompaña de su amigo Kevin James como un disléxico y aparentemente incompetente presidente de los Estados Unidos, y juntos deciden hacer frente a los carismáticos alienígenas. En este desbalance de creatividad, se hacen notar brevemente Michelle Monaghan y Peter Dinklage, que a pesar de esforzarse por mostrar química hacia el producto, las mísmas líneas y argumentos no les ayudan a sobresalir o destacar. Josh Gad, como resulta obvio, interpreta de nuevo al mismo regordete virgen que le hemos visto encarnar en repetidas ocasiones, así que por ese lado, tampoco nada nuevo.


Uno de los principales problemas de "Pixeles" radica íntegramente en el tratamiento del guión, y es que los casi tres minutos disfrutables del cortometraje de Patrick Jean, se convierten en 105 minutos de un arco narrativo absurdo y simple, que se conjuga con chistes inmaduros y repetitivos que han sido mostrados, no una, ni dos, sino cientos de ocasiones en producciones de este tipo. Así, las referencias a estrellas como Martha Stewart o Serena Williams, son muy maduras para un público en su mayoría infantil, y ese es otro de los dilemas de la hoy sentenciada, ese juego constante entre lo inmaduro y lo infantil.

No obstante, la cinta no es del todo un fracaso. Los efectos visuales, el uso del 3D y la interpretación general de los clásicos villanos en 8-bits, proveen de mucha diversión para la retina, culturalizando brevemente a las nuevas generaciones y dotando de cierta nostalgia a los ahora adultos gamers de arcade. A pesar de una premisa sólida y tentadora con un reparto de renombre, "Pixeles" es una comedia decadente con falta de estructura en su narrativa, uniéndose a la larga lista de producciones de Adam Sandler que van perdiendo cada vez más originalidad y sentido.
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