[Artículo Especial]: ¿Será el fin de las ideas originales en Hollywood?


¿Se han dado cuenta la falta de películas con ideas originales en los cines? Y no solo me refiero a la idea sino también a su ejecución ¿Sólo a mi y a unos cuantos nos molesta ver que las carteleras están llenas de superhéroes, remakes de clásicos, secuelas de películas que nadie disfrutó en un principio y adaptaciones de libros para adolescentes que parecen todas iguales?.

Hace solo dos décadas los productores estaban desempolvando toda clase de guiones originales para aprovechar las entonces innovadoras tecnologías con imágenes generadas por computadora, guiones que hasta ese momento habían sido detenidos porque no había forma de realizarlos. Hoy, esos mismos productores están evitando a toda costa gastar un solo dólar en nada que no vaya  a generar ganancias seguras para los estudios. El resultado es que Hollywood se ha convertido en un hoyo negro de la creatividad, cuyos filmes cada vez se sienten más genéricos, con los mismos métodos, historias similares y poca originalidad tanto en la historia como en su estilo.

Tomorrowland de Brad Bird
Hace unos días fui a ver Tomorrowland: El Mundo del Mañana, y aunque reconozco sus fallas y sé que la ejecución deja mucho que desear (aunado a las altas expectativas que todos teníamos de Brad Bird), hay un elemento que auténticamente disfruté: se trataba de una idea ambiciosa y original, algo que ya no se ve en el cine comercial. La sensación de no saber qué sucederá, no conocer a los personajes, no esperar una entrada triunfal de algún superhéroe, de ver cómo se desenvuelve una premisa en algo sin comparación, todo esto se ha vuelto una experiencia prácticamente exclusiva del cine independiente. Aunque Tomorrowland está ligeramente basada en el juego homónimo que se encuentra en EPCOT, el relato fue enteramente creado por Brad Bird y Damon Lindeloff, además la película contiene un aura de optimismo y sencillez que refresca al espectador en el ya común pesimismo apocalíptico y soberbia que ahogan al cine en los veranos recientes.

Sin embargo, este último fracaso taquillero de Disney (cuyas pérdidas ya se calculan en 100 mdd) puede representar el fin, al menos en varios años, de las nuevas ideas en los estudios del ratón. En una racha de películas con poco éxito financiero, Tomorrowland se une al Llanero Solitario, John Carter y Tron: El Legado como intentos fallidos de crear nuevas franquicias fuera de aquellas establecidas por los estudios hermanos de Marvel, Pixar y Lucasfilm. ¿Qué es lo que sí les deja? ¡Los live-action!.  
Angelina Jolie encarnó a Maléfica en el 2014
Maléfica en el 2014 fue el mejor ejemplo de cómo explotar un clásico animado para hacer 750 millones de dólares alrededor del mundo y sin gran ciencia, ni siquiera necesitas un director visionario, con tener al actor del momento es suficiente. Los ejecutivos ya han puesto en práctica lo aprendido: el live-action de La Cenicienta en el 2015 generó 530mdd y el live-action de La Bella y la Bestia con Emma Watson en el 2016 seguramente alcanzará y quizá supere a Maléfica.

Una historia similar se desarrolla en los otros grandes estudios. Warner Bros. intenta establecer su propio universo con una serie de películas de su subsidiaria DC Comics, con películas de Superman, Batman, la Mujer Maravilla, y otros integrantes de La Liga de la Justicia en fila para estrenarse de aquí hasta el 2020. La Fox también tiene planes con sus superhérores para el resto de la década y Sony se rindió con su fracasado reboot de El Sorprendente Hombre Araña, y se prepara junto con Marvel para realizar, así es, otro reboot del cómic. Universal aunque  no tiene planes de realizar películas basadas en cómics, tampoco es mucho más original, anunciando una innecesaria séptima secuela de Rápidos y Furiosos, mientras adapta novelas mediocres como Cincuentas Sombras de Grey y sus subsecuentes. Remake de Indiana Jones, Buscando a Dory, secuela de Blade Runner, Toy Story 4, ni siquiera puedo creer que lo esté escribiendo pero todas ellas sucederán. Así de mal están las cosas.

Ahora, no estoy restando mérito a muchas de estas películas pues ha habido muy buenas entregas dentro de estas franquicias, Iron Man y Los Vengadores son dos buenos ejemplos. Sin embargo el cine no sólo debe ser la entrega de algo entretenido que pueda generar ingresos, eso ha hecho mediocre a la industria gringa. El cine es un arte que evoluciona y que propone y que pone a prueba nuestra capacidad de asombro para sacarnos de una sala y llevarnos en un viaje que solo podríamos imaginar en nuestro sueños. La evolución de las tecnologías usadas en el cine borran muchos límites de lo que la visión de un director quiere alcanzar, pero hoy ya estamos en un punto donde parece que todo lo que se puede ver en pantalla ya se ha visto. Desde niños sabemos cómo se realizan los efectos más sorprendentes, que nada es real y que los mismos personajes no están viviendo ningún peligro. Desde hace tiempo ya casi nada es visualmente asombroso.

Interestelar de Christopher Nolan
¿Todo está perdido? No, y tenemos mucho que agradecer a Brad Bird, Christopher Nolan, Alfonso Cuarón, incluso James Cameron y otros directores que están aprovechando su éxito para poder realizar propuestas auténticas. Quizá no sean los dramas increíblemente bien escritos con premios y actuaciones galardonadas, pero cintas como Interestelar, Gravedad, Avatar y El Origen nos recuerdan que siguen habiendo ideas originales en el genérico Hollywood, que de verdad emocionan al público y que vuelven a ofrecer espectáculos absorbentes. ¿Y nosotros cómo podemos contribuir? En principio, las redes sociales se han vuelto una herramienta poderosa y muy efectiva de hacer saber a los grandes estudios cuál es nuestra opinión de su trabajo, qué esperamos, a quiénes queremos ver, a qué directores seguimos, qué es lo que disfrutamos. Las recientes películas de Dragon Ball Z en México son testimonios de esto: miles de fans en Facebook y Twitter lograron que Twentieth Century Fox consiguiera al elenco original de actores de doblaje y que estrenaran la película casi a la par que en Japón.

Soy alguien que cree que fuera de las salas es donde hay mucho más cine, y hasta mejor, pero también creo que una industria tan grande como Hollywood puede ofrecer mucho más. Aceptémoslo, ellos siguen teniendo el dinero, pero nosotros tenemos el poder de decidir qué ver y qué no ver, y eventualmente eso repercutirá en sus carteras. A quién engaño, todos van a salir corriendo a darles su dinero el día que anuncien Los Vengadores 23 o el remake de Ciudadano Kane.
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