Título: El Último Maestro del Aire (The Last Airbender)
Director: M. Night Shyamalan
Clasificación: 2.5 Estrellas
Recomendación: Si eres fan de la serie animada, ésta de seguro te decepcionará.
El pasado viernes se estrenó en pantallas mexicanas "El Último Maestro del Aire" (The Last Airbender) inspirada en la serie animada Avatar: La Leyenda de Aang. Desde el año pasado ha sido uno de los filmes más polémicos antes de su estreno por el asumible cambio de título debido a las comparaciones que se harían con la película "Avatar" de James Cameron. Hace un par de meses que el filme fue acogido en Estados Unidos y recibió bateos de mala crítica al ser sentenciada como una de las peores películas del 2010. Antes de comenzar mi reseña, quiero recalcar que nunca vi la serie como tal, y estoy basandome en las casi dos horas que estuve sentado viendo esta cinta.

El filme abré con los cuadros secuentes de la llegada de Aang (Noah Ringer) y de Appa (desperdiciada su participación) en una esfera congelada por más de un siglo. Encontrada por la maestra de agua Katara y su hermano guerrero de la misma tribu Sokka. El mundo de Avatar está dividido en cuatro grandes naciones (cada una con el nombre de uno de los cuatro elementos), las cuales; el destinado Avatar debe mantener en armonía.
En cada una de estas, hay individuos capaces de controlar dicho elemento (llamados maestros). Solo el avatar puede controlar los cuatro. Cuando Aang era un niño, sus maestros espirituales le pusieron a prueba haciendole escoger cuatro juguetes entre miles que ofrecieron, entre ellos el pequeño escogió los que eran objetos de antiguos Avatares, revelando así que era la reencarnación del último Avatar Roku.
Al rechazar su puesto, Aang escapó de aquel lugar donde entrenaba y enseñaban el arte; y volvemos al inició donde Katara interpretada por Nicola Peltz y su hemano Sokka intepretado por Jackson Rathbone (mejor conocido por su papel de Jasper en la Saga de Crepúsculo) rescatan y protegen (por lo menos los primeros 10 minutos) al maestro y viajan por el mundo para que el protagonista aprenda a manipular todos los elementos. Jackson queda a deber, si de por sí es extraño verlo en un rol como éstos, la falta de conexión con el papel es notoria.
La inexperta Nicola cumple, pero a secas. Tal vez es una de las cosas que más falló al filme entero, los protagonistas, su actuación, su conexión con lo que están interpretando. La trama en sí me pareció larga, tediosa y aburrida; el director Shyamalan quizó cubrir sólo un aspecto de la serie, que es el dominio control del agua (ya que Aang solo controla el viento) dejando en claro que habrá posibles secuelas (para el control del elemento fuego y del elemento tierra).

se recurrió al ya famoso 3D, y aunque se puede apreciar la tercera dimensión, no surge la esperanza de ver objetos volar hacia ti (espero que RE4: Resurrección lo logren). Los efectos son buenos, aptos a las nuevas tecnologías, aunque después de ver una y otra vez la misma animación detectas que el CGI es el mismo. Tal vez lo más interesante (entre comillas) del filme sean los últimos 10 minutos, donde Aang logra detener la invación de la nación fuego a la nación agua, debido a la riña entre estás. Pero entre los mismos personajes dicen que menos de un año el cometa Sozin duplicará el poder de la nación fuego, haciendo que estos ataquen de nuevo.
En fin, si eres fan de la serie animada, le pondrás menos estrellas de las permitidas, si eres como algunos de nosotros que no conocemos la serie, te sentiras aburrido y algo decepcionado al salir; como recomendación es una película rentable de blockbuster y la disfrutarás más lo cómodo de tu casa y de tu plasma, a desperdiciar una entrada de cine, que si bien, puedes ocupar en algunas otras atracciones.